Andrew Gimblet es una estrella de la fotografía callejera contemporánea, aunque su estilo es clásico a la manera de los grandes maestros como Cartier-Bresson o Álvarez Bravo. Un ser contemplativo que ennoblece con su arte el instante irrepetible.
Gimblet (Estados Unidos) navega a la deriva en las calles de las grandes urbes, como un pescador de ensueños, a la búsqueda de emociones puras, de la soledad ante lo inmenso, momentos de belleza atemporal donde se manifiesta la poética de lo interior.
“Fotografío en color, aunque sólo veo los múltiples matices de negros, blancos y grises ya que estos transmiten la emoción que me gustaría compartir con el mundo. Suelo fotografiar una figura solitaria, buscando una conexión que represente sus sentimientos”, ha dicho Gimblet sobre su obra.
Ruleta Rusa te sugiere escuchar, mientras observas las imágenes y lees, la sonoridad melancólica de Chet Baker y la poesía entristecida de Enrique Rangel.
Y esta furia que no cesa
Convocamos la fatalidad y los misterios de la carne
Emborrachándonos de callejones entristecidos por la lluvia
mientras la ciudad se alacia como un moribundo
Albergamos el instante irrepetible a base de negarlo todo
Como si pudiéramos detener la gravitación de los astros
el alarido del viento que nos arranca de nosotros mismos
¿Sientes como el pulso se convierte en algo violento y vivo?
No entiendo ya nada ni me importa hacerlo… y esta furia que no cesa
Enrique Rangel









