Harvey Weinstein, el productor prototipo del antiguo ‘Hollywood Babylon’, ha sido acusado formalmente de violación y otros crímenes sexuales.

Weinstein, otrora todopoderoso en la industria del cine norteamericano, se entregó voluntariamente a las autoridades judiciales hace una semana y pagó 1 millón de dólares para obtener libertad bajo fianza.

El proceso en su contra, ahora formalizado, según la fiscalía de Manhattan, establece que será procesado “por violación en primer y tercer grados, además de actos criminales sexuales en primer grado”.

La acusación formal coloca al acusado un paso más cerca de responder por los crímenes violentos por los que ahora está acusado“, ha dicho Cyrus Vance, fiscal del caso, según dan cuenta diversos diarios internacionales.

Weinstein es investigado también por autoridades judiciales de Los Ángeles y Londres; al destaparse el escándalo por sus abusos sexuales en octubre de 2017 dio origen al movimiento #MeToo

El productor de 66 años de edad ha negado todos los cargos alegando que todas las relaciones sexuales que mantuvo con las mujeres que le acusan de abusos, fueron por mutuo acuerdo. Las acusaciones en su contra señalan que inició sus abusos sexuales desde 2004, los repitió en 2013 y en 2015.

Los abusos sexuales en Hollywood no son nada nuevo. Lo que sí representa una novedad es que las personas abusadas han comenzado a decir basta, señalando a los abusadores y emprendiendo batallas legales contra sus ‘depredadores sexuales’.

La noticia parece anticipar la caída del Hollywood Babilonia del que se habla desde hace 101 años, un mundo de glamour y éxito, donde se han soterrado los excesos, perversiones sexuales y abusos sistemáticos, como ya lo daba a conocer con crudeza Kenneth Anger en 1959.