Siguiendo la línea dictatorial de Cuba y Nicaragua, Nicolás Maduro da un nuevo manotazo e inicia persecución de opositores políticos. Esta semana allanaron la casa del líder opositor Juan Guaidó, detuvieron a un líder opositor y ahora van tras cinco más.

El chavista Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, acusó ayer a Estados Unidos y Colombia de financiar a líderes opositores al gobierno de Nicolás Maduro -del que es parte activa-, por lo que pidió a la Fiscalía General la detención de cinco opositores políticos.

Vamos a mostrar las pruebas desde los teléfonos de los involucrados. Ellos creen que borrando los mensajes de la plataforma WhatsApp se borran las evidencias. Pueden borrar los mensajes las veces que les dé la gana, pero hasta con un programita casero se pueden recuperar.

Este grupo creyó que como aquí estaban los noruegos y la misión técnica exploratoria de la Unión Europea, tenían impunidad y mandaban a Freddy Guevara a las reuniones”, aseguró Rodríguez en un mensaje abierto a la nación.

Apenas este lunes el líder opositor Freddy Guevara, miembro de la comisión negociadora con Maduro y el chavismo e integrante del partido Voluntad Popular -el más combativo de la oposición- , fue detenido y enviado a prisión, mientras que integrantes de la temida Policía Nacional Bolivariana allanaron la casa de Juan Guaidó, líder opositor reconocido por más de 50 países como presidente interino de Venezuela.  

Ahora el gobierno dictatorial va tras Emilio Graterón, Hasler Iglesias, Gilber Caro y Luis Somaza, todos ellos dirigentes nacionales del partido Voluntad Popular, según reveló el diario El País. A todos se les acusa de organizar, supuestamente, grupos paramilitares en Colombia para atacar al gobierno de Maduro.

La crisis socio-política en Venezuela ha dejado millones de exiliados, hambre, destrucción y represión sostenida por el gobierno de Nicolás Maduro desde el año 2017 luego de ser desconocido tras unas elecciones presidenciales fraudulentas

El líder opositor Freddy Guevara, del combativo partido Voluntad Popular, fue enviado a prisión este lunes y ahora el gobierno de Maduro va por cinco líderes más.

“(A Freddy Guevara) le serán imputados los delitos de terrorismo, atentado contra el orden constitucional, concierto para delinquir y traición a la patria”, anunció el lunes el fiscal general Tark William Saab, a través de un comunicado en redes.

Mientras ordenaba el allanamiento a la casa de Guaidó y enviaba a prisión a Guevara, Maduro llamó el pasado lunes a ‘dialogar’ presentando a la Comisión Especial de Diálogo, Paz y Reconciliación de la Asamblea Nacional (AN) tres condiciones expresas para ir a la mesa de diálogo en México con la oposición.

Grosso modo exigió que se levanten todas las sanciones impuestas por Estados Unidos y la Unión Europea, además de que se reconozca plenamente su mandato.

Es imperioso el reconocimiento por parte de la oposición de todas las autoridades e instituciones políticas de la Nación como legitimadas por el pueblo con el voto y en democracia (…)

Hay gente que quiere participar en el diálogo, pero están preparando golpes de estado, financiamiento a delincuentes, ataques terroristas y planificando magnicidios y asesinatos de líderes de nuestro país”, expreso Maduro sobre las otras dos peticiones, según consignó el diario venezolano La Nación.

Actualmente una delegación europea del gobierno de Noruega está participando en Venezuela con el gobierno de Maduro y líderes de la oposición para tratar de encontrar una salida sin violencia a la crisis socio-política que tiene hundido al país en vísperas de las elecciones regionales en noviembre.  

Ayer, el Grupo Internacional de Contacto (GIC) exigió al gobierno de Maduro que garantice los derechos y la seguridad de todos los actores políticos y libere a todos los presos políticos.

El GIC está conformado por Argentina, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, Unión Europea, Francia, Alemania, Italia, Holanda, Panamá, Portugal, España, Suecia, Reino Unido y Uruguay.

Los miembros del GIC emplazan al gobierno a garantizar los derechos civiles y políticos, la libertad y la seguridad de todos los actores políticos y la puesta en libertad de todos los presos políticos, incluidos los que se encuentran en situación de arresto domiciliario, así como el fin de la intimidación contra los actores políticos y la sociedad civil”, expresó el GIC a través de un comunicado en redes.

En Venezuela había hasta el lunes pasado 299 opositores presos (entre ellos, 22 mujeres, un adolescente y 129 militares), según el último informe de la oenegé Foro Penal.