El miedo de Nicolás Maduro a la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela parece ser fundado.

La suerte de Maduro parece estar echada. Apenas la semana pasada Estados Unidos lo acusó de narco y socio del capo mexicano Rafael Caro Quintero. Antier Trump le exigió elecciones democráticas y ante la negativa ha enviado buques de guerra para ‘disuadirlo’.

Hoy Estados Unidos está fortaleciendo sus operaciones contra las drogas en Latinoamérica para proteger al pueblo estadounidense del azote mortal de las drogas. No dejaremos que los carteles del narcotráfico se aprovechen de esta pandemia para amenazar la vida de los estadounidenses (…)

Estamos desplegando destructores navales, barcos de combate, helicópteros, aviones de la fuerza aérea para labores de vigilancia y patrullas de la Guardia Costera, duplicando nuestras capacidades en la región”, enfatizó Trump durante conferencia de prensa en la Casa Blanca, acompañado por militares.

Esta es una de las mayores acciones militares de Washington en la región desde la invasión de Panamá en 1989 para derrocar al general Manuel Antonio Noriega y llevarlo a Estados Unidos acusado de cargos por narcotráfico

Desde febrero Venezuela realiza ejercicio militares y ha desplegado gran parte de su ejercicio en la capital Caracas, para prevenirse ante una intervención militar de Estados Unidos.

William Barr, el fiscal general del Departamento de Justicia, anunció la semana pasada que Nicolás Maduro está acusado formalmente de ser parte de un cártel de narcotráfico en el que participan además Diosdado Cabello Rondón, presidente de la Asamblea Constituyente, Hugo Carvajal Barrios, ex director de la inteligencia militar, el general retirado Cliver Alcalá Cordones, y Tareck Zaidan El Aissami Maddah, ministro de Industria y Producción Nacional. Todos están acusados del trasiego de al menos 250 toneladas de cocaína a Estados Unidos durante 2019.

Por ello se promocionó una recompensa de 15 millones de dólares por “información” que lleve a la captura de Nicolás Maduro, quien ha desatado una crisis social y política en Venezuela luego de reelegirse a través del fraude, según acusa la oposición que en cabeza Juan Guaidó, líder de la Asamblea Nacional y reconocido como presidente encargado de Venezuela, por Estados Unidos y 60 países más.

El pueblo venezolano sigue sufriendo tremendamente debido a Maduro y su control criminal sobre el país, y los narcotraficantes están aprovechando esta anarquía (…) El régimen ilegítimo de Maduro en Venezuela confía en los beneficios que le llegan de la venta de droga para mantener su poder opresor”, dijo Mark Esper, secretario de Defensa, tras el anuncio de Trump.

Ante la amenaza, Nicolás Maduro ha declarado brevemente en televisión y diversos medios la noche del miércoles que su gobierno rechaza la agresión norteamericana. Acusa a Trump de querer desviar la atención por la mala gestión que ha hecho ante la crisis que enfrenta Estados Unidos por el coronavirus.

“(El gobierno de Venezuela) repudia enérgicamente las declaraciones hechas por Donald Trump, su secretario de Defensa, su fiscal general y otros funcionarios de su equipo de seguridad, quienes en un intento desesperado por desviar la atención de la trágica crisis humanitaria que experimenta ese país como consecuencia del errático manejo de sus autoridades ante el Covid-19, pretenden agredir a Venezuela con infamias y amenazas“, es parte de un comunicado oficial que ha emitido el gobierno venezolano para reforzar los dichos de Maduro.

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