La noticia causó sorpresa la semana pasada, cuando Donald Trump, presidente de Estados Unidos, dio a conocer su intención de comprar al gobierno de Dinamarca la isla de Groenlandia.

Ayer en un berrinche Trump canceló su viaje oficial a Dinamarca, ante la negativa de este país para vender Groenlandia a Estados Unidos. La isla se ha convertido en un objetivo del gobierno norteamericano que busca más recursos naturales que explotar.

Dinamarca es un país muy especial con gente increíble, pero en base a los comentarios de la primera ministra Mette Frederiksen, de que no tendría ningún interés en debatir sobre la compra de Groenlandia, pospondré nuestra reunión prevista para dentro de dos semanas para otro momento.

La primera ministra ha sido capaz de ahorrar una buena cantidad de gasto y esfuerzo tanto para Estados Unidos como para Dinamarca siendo tan directa. ¡Le doy las gracias por ello y espero poder volver a agendar la cita en algún momento futuro!”, es parte del hilo de tuits que Trump lanzó ayer.

Groenlandia es una isla cubierta de hielo con 56 mil habitantes, rica en recursos naturales y posee un importante valor estratégico para Estados Unidos

Groenlandia no está en venta. Groenlandia no es danesa, es groenlandesa. Espero de verdad que no sea nada que se haya dicho en serio“, dijo la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, tras conocer las intenciones de Trump que fueron reveladas por The Wall Street Journal.

La sorpresa de Frederiksen fue mayor cuando ayer Trump comenzó a tuitear anunciando la cancelación de la visita oficial a Dinamarca, programada para el 2 y 3 de septiembre.

Trump incluso se dio el lujo de bromear desde el lunes pasado con un fotomontaje donde aparece la Torre Trump en un paraje groenlandés.

¡Prometo no hacer esto a Groenlandia!”, tuiteó.

El nuevo capricho de Trump ha desatado la especulación ante su insistencia pública por hacerse se esta isla estratégica, cuya capa de hielo está derritiéndose por efecto del cambio climático en el que no cree el Presidente de Estados Unidos.