Lejos de disipar la furia de la comunidad afroamericana que continúa sublevada por las persistentes acciones de brutalidad policíaca, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, visitó la ciudad de Kenosha para anunciar que seguirá aplicando ‘mano dura’.

En Kenosha, Wisconsin la lucha racial ha dejado ya dos muertos, incendios y destrozos tras el ataque de un policía blanco que disparó siete veces por la espalda a un afroamericano la semana pasada. Y Trump llegó para echar más gasolina al fuego.

Políticos imprudentes de extrema izquierda continúan impulsando el destructivo mensaje que nuestra nación y las fuerzas del orden son opresivas o racistas.

Lanzarán cualquier palabra que se les ocurra. En realidad, deberíamos mostrar un apoyo mucho mayor a nuestros cuerpos policiales”, dijo Trump en su mensaje que lejos de calmar los ánimos ha encendido más la furia racial, según reporta la agencia EFE.

Los disturbios en Kenosha, comenzaron desde el domingo 23 de agosto luego que Jacob Blake recibió siete disparos por la espalda tras ignorar a policías blancos que lo cercaron luego de mediar en una riña entre dos mujeres. A raíz del nuevo caso de brutalidad, las protestas y destrozos por la comunidad afroamericana se desataron en la ciudad.

En su mensaje atrabiliario Trump llamó a los manifestantes ‘saqueadores‘, ‘gente mala‘ y ‘terroristas domésticos‘, por lo que insistió en que se continuará aplicando  el uso de la fuerza para contenerlos

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante su visita a Kenosha, nuevo epicentro de disturbios raciales acusó a los manifestantes de ‘terroristas domésticos’ y defendió la brutalidd de la polìcía.

La brutalidad policíaca contra la comunidad afroamericana ha sido permanente y sostenida, lo mismo que las revueltas para protestar por los abusos. El hecho más reciente que aviva las protestas ha ocurrido en Los Ángeles este lunes.

Un hombre afroamericano fue abatido a tiros por policías luego que intentaron detenerlo por una infracción vial mientras circulaba en una bicicleta. Al huir corriendo terminó forcejando con un policía al que golpeó y a cambio recibió varios disparos como respuesta cuando descubrieron que en un montón de ropa que arrojó al piso estaba oculta una pistola.

Tras lo hechos en Los Ángeles, la comunidad afroamericana y el movimiento Black Lives Matter (Las vidas negras importan)  organizaron el martes una protesta contra la policía bajo la consigna de: Sin justicia no habrá paz.

Las protestas por la violencia racial se han avivado desde mayo de este año tras el asesinato de George Floyd, quien murió asfixiado durante una detención por una infracción de tráfico.

Creo que un montón de gente está asqueada por lo que está pasando en estas ciudades que están controladas por los demócratas”, fue parte de lo expresado por Trump el día de ayer, acusando a sus opositores políticos demócratas de “tontos” o “estúpidos”.

Lo más llamativo de su visita a Kenosha fue que Trump en ningún momento se reunió con los familiares de Jacob Blake ni les expresó solidaridad por el brutal ataque. Lo que ha sido considerado como una nueva afrenta a la comunidad afroamericana.

OCT 2