Histriónico como siempre, Donald Trump ha salido en un desesperado intento por contener su caída electoral ante el demócrata Joe Biden, para llamar la atención de los electores atacando a México.

La “amistad” que Trump pregonó tener con AMLO, durante la visita del Presidente de México a Estados Unidos en julio pasado, parece haberse disuelto ante el miedo a no ser reelecto. Y vuelve a su cantaleta del muro.

No importa si pagan ahora o en el próximo par de meses. México pagará. Tenemos una buena relación con México y México pagará por el muro”, dijo Trump en un acto en la ciudad fronteriza de Yuma, Arizona, a donde acudió para realizar un mitin anti-migrantes, según reporta la agencia EFE.

La ‘fórmula’, según declaró a periodistas, será a través de un impuesto especial al peaje para ingresar a Estados Unidos o a través de un impuesto especial al envío de remesas que hacen migrantes mexicanos a sus familias en México.

En su desgastada diatriba contra México, Trump vuelve a sus amenazas del pago del muro en días donde la preferencia electoral en Estados Unidos está a favor del próximo candidato demócrata Joe Biden, favorito para ganar la elección del próximo 3 de noviembre.

Trump ha sostenido desde su primera campaña a la Presidencia de Estados Unidos que México habrá de pagar un gran muro; a cuatro años de ello, sigue insistiendo

Trump volvió a la carga contra México en un acto proselitista en Yuma, Arizona. Va en picada en las preferencias electores.

“(Es) mi amigo y un hombre maravilloso. Ansío reunirme con el Presidente. Será bueno + importante tanto para México como para Estados Unidos”, fueron parte de las las palabras de Trump en vísperas de la reunión con AMLO, celebrada en julio pasado en Washington.

Aunque esa ‘amistad’ entre los mandatarios es algo extraño, ya que Trump se vale de las amenazas y el chantaje para obtener lo que desea. Como ya lo hizo cuando exigió a AMLO frenar las caravanas migrantes de centroamericanos a cambio de evitar la imposición de aranceles. Un evento lastimoso para México, que además sigue repercutiendo por la brutalidad ejercida en el ‘encargo’.

Actualmente la frontera de Estados Unidos-México -que comprende 3 mil 200 kilómetros- está cerrada desde el pasado 21 de marzo a viajes no esenciales, por la pandemia de Covid, y permanecerá así al menos hasta el 21 de septiembre.

Por esta frontera, con 23 puntos de acceso, circulan normalmente al menos 1 millón de personas por día y se realizan acciones comerciales por al menos 1 mil 700 millones de dólares, también por día, según cifras oficiales.

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