La explosión de un ducto de gasolina con saldo de decenas de calcinados y heridos en Tlahuelilpan, Hidalgo, es la primera gran crisis que enfrenta el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Durante dos horas pobladores de Tlahuelilpan rellenaron bidones, cubetas y literalmente se bañaron en gasolina. El Ejército sólo observó. Sobrevino la explosión, y hasta entonces Pemex decidió cerrar el ducto Tula-Salamanca y entonces, ahora sí, los militares y autoridades intervinieron. La tragedia ha polarizado a México, otra vez. Nadie asume responsabilidades.

Esta primera gran crisis que enfrenta AMLO en la llamada lucha contra el robo de combustible o ‘huachicoleo’ se salda, hasta el momento, con 85 personas muertas y 58 heridos

La identificación de los muertos ha sido casi imposible al quedar muchos de ellos totalmente calcinados.

A tres días de la tragedia aún no hay responsabilidades. AMLO ha dicho que el Ejército actuó “bien” al hacerse a un lado para evitar confrontaciones con las personas, permitiendo que la gente tomase la gasolina de la impresionante fuga en el ducto.

Veinticinco militares desplegados en la zona informaron a la Secretaría de la Defensa del hecho, y recibieron la orden de no enfrentar a los pobladores. El Gobierno del Estado, encabezado por el priista Omar Fayad, también fue enterado y no hizo nada. No se enviaron más elementos, ni se cerró el ducto. Hasta dos horas luego en que ocurrió la explosión todos entraron en acción.

Existe un protocolo y se aplicó aunque no vamos a dejar de mejorarlos y perfeccionarlos, pero no quiero que se piense que se actuó mal”, justificó el presidente López Obrador en conferencia de prensa este domingo, sobre la actuación de los militares.

A tres días de la tragedia no existe una explicación convincente sobre el por qué se permitió por dos horas a la gente, alrededor de entre 600 a 800 personas, ‘ordeñar’ tranquilamente sin que se presentasen más autoridades a impedir el robo de combustible, o cerrar el ducto luego que el Sistema de Detección y Vigilancia de Pemex conoció de la fuga a las 4:30 de la tarde y ordenó el protocolo de resguardo a través del Ejército, que llegó media hora luego según la última versión oficial.

A las 18:20 (6:20 de la tarde) se cierran las válvulas, a las 18:52 (6:52 de la tarde) es la explosión y esto se debe a que la zona de las válvulas está en la zona baja y se concentra una buena parte del producto y la presión”, dijo esta noche Alfonso Durazo, Secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, en conferencia de prensa.

Las redes sociales muestran a un país polarizado. Mientras unos defienden a los pobladores por robar ante su situación de pobreza, otros señalan que ellos fueron los únicos culpables. Aunque la lenta actuación de la autoridad, que dejó pasar dos horas sin hacer nada, deja mucho en qué pensar.

Hicieron lo que tenían que hacer (…) Sería más complicado si hubieran tratado de impedir a la multitud lo que estaba haciendo”, reiteró López Obrador sobre el papel del Ejército en la tragedia.

Algo que abre dudas sobre la eficacia de la actuación que podría tener la próxima Guardia Nacional –un cuerpo de élite conformado por militares y marinos- como responsable de la seguridad en el país, proyecto polémico que plantea el Presidente de México y que ha recibido hasta el rechazo de sus propios correligionarios de Morena.

Hasta el momento nadie sabe quién provocó intencionalmente la fuga, ni qué fue lo que provocó la explosión, sólamente se teoriza que pudo haber sido un ‘chispazo’ provocado por la fricción de ropa sintética de los pobladores que saqueaban la gasolina.

Por lo pronto la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) ha salido a anunciar que investigará si hubo negligencia de funcionarios públicos. En la última conferencia nocturna, AMLO y el gobernador Fayad anunciaron que ayudarán a los familiares de los afectados pagando todos los gastos médicos y funerarios. Y anticiparon que llevará meses identificar a los muertos que quedaron convertidos literalmente en cenizas.

Afectará abasto a estados otra vez

Esta tragedia tiene otros daños secundarios al afectarse la distribución de gasolina y componentes para su refinación hacia estados que siguen sufriendo, desde hace 17 días, una crisis de desabasto que tampoco tiene explicaciones claras por parte del gobierno federal.

Tras la explosión del ducto en Hidalgo, el desabasto podría agravarse en estados como Guanajuato, Jalisco y Michoacán.

Guanajuato, el estado con más pérdidas económicas -estimadas en 7 mil millones de pesos por el gobernador Diego Sinhue Rodríguez- y afectación en el desabasto, será golpeado otra vez. Al igual que Jalisco y Michoacán, estados también afectados por la crisis de la gasolina. Los daños económicos en el país superan los 20 mil millones de pesos en 15 días, según ha dado a conocer la Concamin, y anticipan una grave crisis que puede extenderse al desabasto de alimentos.

Entre otros efectos negativos la explosión del ducto ha elevado el precio del litro de combustible que alcanza ya los 20.95 pesos en su modalidad Magna, lo cual ha llevado al presidente López Obrador a pedir a los empresarios gasolineros que “fijen” el precio en 18.70 pesos por litro para ayudar en esta crisis.

Frente a las afectaciones económicas, sociales, y ahora muertes, el Presidente de México se ha negado repetidamente a clarificar cuándo se normalizará la situación en el país. Sólo ha insistido en que continuará con su estrategia hasta las últimas consecuencias.