La mezquindad humana aflora hoy más que nunca con la pandemia de coronavirus. Y en México el miedo irracional y la ignorancia han desatado una serie de agresiones y violencia bruta.

Primero fueron los saqueos a supermercados, que pasaron más tarde a tiendas departamentales para robarse teléfonos celulares o motocicletas, luego las agresiones a enfermeras y ahora llegan las amenazas de quemar un hospital si se atiende a personas infectadas de coronavirus.

Apenas fue decretada en México la Fase 2 por la pandemia de coronavirus, la semana pasada, y el desorden comenzó. El supermercado Bodega Aurrera Express de Tecámac fue saqueado la noche del lunes 23 de marzo por al menos 70 personas que entraron a robar consumibles, lácteos, alcohol y dinero en efectivo además de causar destrozos.

El cinismo ha llevado a que desde entonces se hayan organizado incluso grupos de saqueadores a través de redes sociales con etiquetas como Saqueos 2020 o Saqueos COVID-19, y que de los supermercados la rapiña escalase hacia tiendas departamentales para robar teléfonos celulares o hasta motocicletas. Un modelo que se ha replicado en diversos estados del país, como Sonora o Yucatán, por ejemplo. Hasta el día de ayer en la Ciudad de México y el Estado de México, las zonas con más saqueos, se había detenido a 96 personas en 12 municipios.

El imaginario del ‘pueblo bueno y sabio’ que preconiza el presidente Andrés Manuel López Obrador en sus mensajes populistas contrasta con la realidad; la violencia ha mutado en México a causa del coronavirus

Los saqueos en México se han convertido en un movimiento de rapiña desde las redes sociales. Aunque la mayoría de la gente no busca alimentos.

A esta lacra social del saqueo se ha sumado también una serie de agresiones contra enfermeras en la ciudad de Guadalajara, Jalisco. Mientras en otros países como el Reino Unido o Estados Unidos, médicos y enfermeras son vistos y aplaudidos como héroes, en México causan ahora repulsión entre la turba ignorante.

Edith Mujica Chávez, presidenta ejecutiva de la Comisión Interinstitucional de Enfermeras de Jalisco, ha declarado que a varias enfermeras en la ciudad de Guadalajara no les han permitido subir al camión o las han bajado, e incluso a una le bañaron con agua que estaba mezclada con cloro.

Personal de Enfermería que laboran en diferentes instituciones de Salud han sido agredidas en diferentes circunstancias por la sociedad (conductores de transporte público, privado, vecinos, en las calles, entre otras). Sabemos que todos estamos en posibilidad de riesgo en materia de salud pública, pero nunca se debe tolerar la violencia aunque estemos asustados por el contagio del coronavirus Covid-19. Como trabajadores de salud hemos enfrentado la desinformación y el pánico hasta la agresión física y verbal”, llama la atención Mujica Chávez en una carta enviada el pasado 27 de marzo al gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, y a su secretario de Salud, Fernando Petersen.

La última reacción del ‘pueblo bueno y sabio’ raya en la locura. Anoche alrededor de 150 habitantes del poblado Axochiapan, Morelos amenazan con quemar el hospital del lugar si se recibe y atiende a personas contagiadas por el coronavirus. El gobierno del morenista Cuauhtémoc Blanco anunció que el sitio sería el hospital oficial para los enfermos por la pandemia.

La turba se apostó en las afueras del hospital  Dr. Ángel Neri amenazando al personal médico para advertir que no van a permitir que ningún paciente infectado por el Covid-19 ocupe cama alguna. Y si ello ocurre, van a prenderle fuego al lugar con las personas dentro.

Escúchenlo bien lo quemamos (el hospital). Hay muchos otros hospitales. Quemamos el hospital y la directora”, fue una de las advertencias a la par que uno de los brutos azuzaba a la muchedumbre para fabricar bombas molotov y lanzarlas de una vez al lugar para quemar el sitio y al personal médico, según registra el diario El Universal.

Ya en septiembre de 2014, en este municipio la turba cumplió sus amenazas al quemar la Presidencia Municipal luego de haberla tomado durante dos días en protesta por la agresiones de la policía a un joven.

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