El gobierno de Vladimir Putin enfrenta una nueva ola de protestas en apoyo al líder opositor Alexei Navalny. Ayer fueron detenidas más de mil personas en marchas de protesta para exigir la liberación de Navalny.

Más de 14 mil personas salieron a las calles de Rusia, en 82 ciudades, para protestar contra el gobierno de Putin que mantiene preso a Navalny y ha detenido arbitrariamente esta semana a líderes opositores cercanos.

De acuerdo al portal OVD-Info, especializado en el seguimiento de arrestos y la defensa de detenidos, las autoridades rusas detuvieron al menos a mil personas en las marchas y protestas pacíficas en 82 ciudades de Rusia.

Liubov Sóbol, ‘brazo derecho’ de Navalny, y Kira Yarmysh, vocera de Navalny, fueron apresadas por la mañana, antes de las marchas, tras una redada policíaca en 20 ciudades de Rusia donde se concentran mayormente los allegados al líder opositor. Finalmente ambas fueron liberadas por la noche de ayer.

Apenas en enero de este año más de 3 mil 400 personas fueron detenidas en 100 ciudades de Rusia, tras una brutal represión, donde seguidores del líder opositor Alexi Navalny exigían su libertad

El uso excesivo de la fuerza ha sido empleado incluso contra mujeres indefensas.

Las protestas se han desencadenado para exigir a Putin un trato digno a Navalny, quien yace enfermo en una prisión -luego de ser envenenado por el gobierno ruso- y sigue protestando con una huelga de hambre que alcanza ya tres semanas.

Pedimos que permitan el acceso a la atención médica necesaria e independiente de forma inmediata“, solicitó el Departamento de Estado de Estados Unidos al gobierno de Rusia, con el cual sostiene tensiones tras implementar duras sanciones a Putin y su gobierno por este y otros asuntos, según registra la agencia AP.

El caso Navalny también ha involucrado a la Unión Europea que también ha emitido sanciones contra Rusia generando un clima de tensiones.

Desde el domingo el líder opositor ruso fue trasladado a las instalaciones médicas de una prisión en la ciudad de Vladimir, a 180 kilómetros de Moscú, dado lo grave de su condición física y de salud.

Alexei Navlany adquirió renombre internacional desde principios del año 2020 tras encabezar varias protestas como activista contra el gobierno de Putin, al que acusa de estar hundido en la corrupción. Su figura se erigió como la de un líder opositor serio y con apoyo internacional, lo que le llevó a huir del país tras intentar ser envenado por el gobierno ruso con una sustancia llamada Novichock -de uso exclusivo militar-. Algo que ya ha ocurrido con otros disidentes en años recientes.

Navalny escapó a Berlín, Alemania, donde encontró asilo y atención médica. Como respuesta al gobierno de Rusia la Unión Europea aplicó diversas sanciones a funcionarios de Putin como represalia. A su regreso a Rusia, en enero de este año, fue enviado a prisión desatando protestas como las de ayer.

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