La cumbre en Ginebra de Joe Biden y Vladimir Putin parecía haber limado asperezas entre ambas naciones, pero la realidad es que el mundo ha vuelto a nueva Guerra Fría.

Ayer Rusia elevo las tensiones con Estados Unidos al garantizar su apoyo total a Nicaragua, Venezuela y Cuba, países donde el autoritarismo dictatorial ha sido sancionado por Estados Unidos. Hoy Nicaragua es punto neurálgico de la geopolítica en América por las brutalidad de Daniel Ortega.

El ministro de Defensa ruso Sergey Shoigu, durante la Novena Conferencia de Seguridad Internacional en Moscú a la que han acudido cerca de 50 políticos internacionales,  declaró que los aliados de Moscú en Latinoamérica necesitan apoyo para hacer frente a Estados Unidos.

“(Nuestros aliados) han estado resistiendo diversas formas de presión, hasta la amenaza del uso abierto de la fuerza militar durante muchos años. El apoyo de Rusia es requerido ahora más que nunca”, enfatizó el Ministro Shoigu, según registra la agencia rusa Tass.

El fantasma de la Guerra Fría, término describe las relaciones tensas entre Estados Unidos y la entonces Unión Soviética en el periodo de 1945 a 1989, vuelve a rondar por el mundo.

Entre los participantes Novena Conferencia de Seguridad Internacional participaron China, Irán y Myanmar y otros países aliados de Rusia

Aspecto de la conferencia donde Putin envío un mensaje virtual a los asistentes.

Durante la inauguración de la conferencia, el director del Servicio Federal de Seguridad de Rusia, Alexander Bortnikov también habló del derecho de Rusia a usar las armas nucleares que posee con carácter “exclusivamente defensivo”, cuando sea necesario.

En tanto que el ministro de Exteriores, Sergey Lavrov, quien ha tenido una activa participación en alianza con Venezuela, también consideró que Estados Unidos debe repensar su política hacia los aliados de Rusia.

Tal vez sea hora de que Washington se dé cuenta de que los tratos con otros países, incluidos los de América Latina y el Caribe, deben basarse en la equidad, la igualdad y el respeto mutuo”, expuso Lavrov, según registra la agencia Reuters.

Además del apoyo abierto a Nicaragua, Venezuela y Cuba, Rusia manifestó que están apoyando también al general golpista de Myanmar, Min Aung Hlaing, quien partició en la conferencia.

En Myanmar la dictadura militar, tras el golpe de Estado contra Aung Sang Suu Kyi, ha gobernado a base de represión y violencia dejando ya más de mil muertos en los últimos cuatro meses.

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