1. Las protestas de este domingo elevaron más la tensión en Hong Kong, que lleva ya más de dos meses ‘hirviendo’ con manifestaciones de protesta cada fin de semana.

Tras la última revuelta de este domingo, que dejó 45 heridos –entre ellos una mujer con el ojo dañado por el disparo de una pelota de goma- tras violentas cargas policíacas con gas lacrimógeno incluso en el metro, Hong Kong amaneció con el aeropuerto tomado. China advierte que aplicará ‘mano de hierro’.

Los manifestantes comenzaron su apersonamiento en el aeropuerto desde el viernes pasado, aunque las autoridades aplicaron una medida de sólo permitir el paso a gente con boleto la medida no prosperó. Y hoy está en manos de los manifestantes que piden la dimisión de la ministra Carrie Lam.

La facturación para los vuelos de salida ha sido suspendida. A excepción de los vuelos que ya han completado la facturación y las llegadas que ya están en dirección a Hong Kong, todos los demás han sido cancelados para hoy”, se ha anunciado en un comunicado público, según refieren agencias internacionales.

Las protestas comenzaron en junio tras anunciarse el proyecto de ley de extradición que consideraba que todo ciudadano de Hong Kong ‘sospechoso’ podría ser entregado a las autoridades chinas ser juzgado; la rebelión ha echado abajo la medida

La imagen habla por si misma del problema y los reclamos; “Hong Kong libre”.

En los últimos días, los manifestantes radicales de Hong Kong han atacado en repetidas ocasiones a la policía con herramientas muy peligrosas, lo que constituye un crimen violento muy serio y empieza a mostrar señales de terrorismo (…) Este tipo de violenta actividad criminal debe ser combatida con resolución y arreglo a la ley, sin dudas ni piedad”, expresó en conferencia de prensa Yang Guang, portavoz del gobierno chino.

La toma del aeropuerto se ha dado luego de las violentas cargas policíacas del domingo donde se dispararon pelotas de goma a menos de dos metros de distancia, y directo a la cabeza, de los manifestantes. Una acción que violenta las convenciones internacionales sobre la justificación del uso de la fuerza pública.

Hong Kong es una región administrativa especial de China, luego que fue entregado en 1997 por el Reino Unido, país al que perteneció como protectorado desde el Tratado de Nankín en 1842. En 1997, al recibir la ciudad de los ingleses, el gobierno chino prometió respetar durante 50 años las libertades y derechos que se crearon durante el periodo de colonización.

Los hongkoneses no quieren ser parte de China, ya lo manifestaron con protestas similares en 2004 al iniciar la llamada ‘revolución de los paraguas’ para exigir elecciones democráticas. 15 años luego insisten en ello.