Las calles de Hong Kong se volvieron a llenar este domingo de gritos y cañonazos de gua, de gas lacrimógeno y heridos, de nuevas y brutales cargas policíacas para sofocar a manifestantes que piden libertad y democracia.

Ante la nueva movilización de decenas de miles de manifestantes, que ya cumplen más de tres meses en las calles cada fin de semana, la policía de Hong Kong cargó contra ellos por orden de China, en vísperas de los festejos por el 70 aniversario de la fundación de la República Popular, el 1 de octubre.

Sorpresivamente los policías salieron del metro, callejones, de vehículos en las calles para reprimir y detener a manifestantes que salieron ‘armados’ de paraguas.

Nuevamente este accesorio es el símbolo de la lucha hongkonesa, algo que remite a la llamada ‘revolución de los paraguas’ iniciada en 2014 para exigir lo mismo: democracia y libertad. La ciudad no quiere ser más parte de China.

El endurecimiento de China en lo ocurrido ayer, deriva de su intención de que nada ni nadie pueda empañar los festejos oficiales por los 70 años de fundada la República Popular

Uno de los manifestantes porta una máscara de Trump durante las protestas de este domingo.

Las protestas, que ya alcanzan 17 semanas consecutivas, se han visto marcadas en las últimas tres semanas  por el llamado de auxilio de los hongkoneses a la comunidad internacional, pues además de los paraguas han optado por enarbolar banderas de Estados Unidos, Alemania, España, la Unión Europea, y hasta del país africano de Senegal.

Hong Kong tiene apenas 32 años que forma parte de China, bajo un acuerdo político que le dio autonomía hasta 2047 según los términos en que se firmó en su momento.

Durante 156 años previos al acuerdo firmado por el presidente chino Zhao Ziyang y la primera ministro inglesa Margaret Tatcher –en 1997-, fue colonia del Reino Unido.

En junio de 2014 una decisión del gobierno chino, a través de su Partido Comunista, comenzó el incendio social en Hong Kong, al comenzar a restringir derechos y libertades. La medida dio origen, tres meses luego, a la ‘revolución de los paraguas’. Movimiento social multitudinario que duró más de dos meses –como el actual- para exigir elecciones democráticas.

Las protestas no cesan desde junio de este año, y cualquier acción negativa del gobierno local o chino, ha sido un detonante para incrementar la inconformidad.

Diversos medios internacionales reportan que en las protestas de este domingo una gran imagen del presidente chino Xi Jinping sirvió de ‘tapete’ a los manifestantes inconformes con el régimen chino del cual buscan liberarse. Y también disturbios con bombas molotov, pintas y destrozos a mobiliario público o negocios.

La gran duda hoy es si los hongkoneses podrán resistir hasta su liberación o las protestas terminaran siendo aplastadas como ocurrió con la masacre de Tiananmen.

Avanzando