La polémica reforma electoral del presidente Andrés Manuel López Obrador no pasará ni en la Cámara de Diputados, ni en el Senado. La alianza Va por México, conformada por PAN, PRI y PRD, ha regresado y anuncia el voto en contra.

Al rechazo abierto de la oposición a la reforma electoral, considerada retrógrada, se ha sumado la advertencia del senador Ricardo Monreal Ávila, líder de Morena en el Senado, que fijó postura en contra de todo lo que atente contra la democracia y las conquistas ciudadanas ganadas. 

AMLO ya admitió que su reforma no pasará, pues no hay acuerdos políticos para modificar la Constitución a fin de desaparecer al Instituto Nacional Electoral (INE) y otros apartados que llevaron este fin de semana a una marcha multitudinaria en la Ciudad de México, con réplica en 40 ciudades del país y el extranjero, para defender la democracia. 

¿Hasta dónde puedo con la nueva iniciativa? Pues sólo lo que signifique reformar la ley, estoy analizando porque estos (opositores) coparon todo, por ejemplo en la Constitución está el mecanismo para la elección de los consejeros y si no se reforma la Constitución no se puede en una ley secundaria”, aceptó López Obrador, tras insistir en que recortará el presupuesto al INE porque ‘el pueblo’ lo pide.

Frente a las amenazas de Morena de votar por mayoría simple las leyes secundarias de la reforma electoral, la oposición respondió reactivando la alianza Va por México -misma que se resquebrajó cuando el PRI apoyó a Morena, con votos en la Cámara de Diputados y el Senado, para aprobar la militarización del país hasta 2028 en el mes de octubre-.

No aceptamos el ultimátum de Ignacio Mier (coordinador parlamentario de Morena), que le ponga un ultimátum a sus diputados, nosotros somos diputados de oposición y categóricamente rechazamos un ultimátum”, declaró el martes el diputado Luis Espinosa Cházaro, coordinador parlamentario del PRD.

Ayer los líderes parlamentarios del PRI, PAN y PRD anunciaron en conferencia de prensa la reactivación de la alianza Va por México para luego anunciar el rechazo abierto a la reforma electoral de AMLO.

Estamos unidos, vamos a decir ‘no’ a esta reforma en los espacios que ya hemos reseñado puntualmente… puntualizaría a título personal, el procedimiento para seleccionar a los consejeros está en la Constitución, ¿cómo se puede impedir?, pues con votaciones”, declaró el diputado Rubén Moreira, líder de la bancada priista en la Cámara de Diputados.

En tanto, el diputado Jorge Romero, líder parlamentario del PAN, dejó en claro que con el regreso de la alianza Va por México ya no habrá ningun retroceso democrático en México.

(Estamos) celebrando lo que es un reencuentro de la coalición parlamentaria de Va por México, que como bien ya se dijo es una colación que navega en tiempos que han sido de mucha dificultad y, pese a todo lo que ha sucedido, nosotros nos hemos mantenido como una coalición que entiende que antes que nada están los intereses de este gran país”, expuso el Diputado Romero.

La alianza Va por México anunció que ya es un hecho que PAN, PRI y PRD irán juntos en los procesos electorales de Coahuila y Estado de México en 2023.

AMLO promovió la fallida reforma bajo la justificación de evitar ‘fraudes’. Aunque en 2018 el INE reconoció su triunfo, además que Morena gobierna hoy en 20 de los 32 estados del país bajo un modelo democrático vigente que es reconocido internacionalmente

AMLO fracasó en su intento por desaparecer el INE. La oposición volvió a unirse a partir de las actitudes autoritarias del Presidente de México y su partido Morena.

La dirigencia nacional del PRI ya fijó también postura este lunes anticipando que no le darán un solo voto de apoyo a Morena para aprobar la reforma electoral de AMLO. Lo que echa abajo la iniciativa, pues para aprobarse se requieren las dos terceras partes de votos de la Cámara de Diputados y el Senado, algo que no alcanzan Morena y sus aliados del PVEM y PT.

En tanto, los ataques contra el senador Ricardo Monreal -que ya marcó un ‘freno’ a la reforma electoral llamando al consenso con la oposición- persisten por parte de la gobernadora morenista de Campeche, Layda Sansores, alidada de Claudia Sheinbaum, para ‘reventar’ al aspirante presidencial rebelde a quien acusa de ‘traidor’.

Ante la crisis interna en el partido oficialista, AMLO descartó que vaya tomar partido por alguno de ellos, pues expuso que hoy no interesan los líderes sino ‘el pueblo’.

No me meto en eso (…) A veces los dirigentes no quieren aceptar esa nueva realidad y ya no son tan importantes los dirigentes, no somos tan importantes. El papel protagónico en estos tiempos de transformación los tiene el pueblo, por eso no pueden los oligarcas conservadores con sus medios de información, con sus intelectuales orgánicos (…)

Si nosotros decimos ‘ya no vamos a tratar este asunto’, ‘vamos a buscar la conciliación, la unidad’, pues es mantener el mismo atraso de siglos y estar formando ciudadanos susceptibles de manipulación, ciudadanos imaginarios”, aseguró AMLO ante los riesgos de una fractura interna y la postura del Senador Monreal de pedir a Morena que deje la arrogancia y busque el consenso con la oposición.

AMLO buscaba desaparecer al INE y crear un nuevo organismo centralizado -como en los tiempos del PRI más antidemocrático y autoritario-, elegir a los consejeros del INE y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) por el voto ‘del pueblo’, además de recortar el presupuesto electoral, eliminar a los diputados plurinominales y desparecer a todos los institutos y tribunales electorales en los 32 estados.