La presidenta Claudia Sheinbaum recibió el primer revés de sus aliados del PVEM y el PT, quienes hicieron naufragar la reforma electoral al no apoyar con su voto la aprobación, por mayoría calificada, en la Cámara de Diputados.
La votación quedó en 259 votos a favor y 234 en contra -3 de ellos de morenistas- y 1 abstención del PVEM. Para que la reforma se aprobará eran necesarios 334 votos para la mayoría calificada necesaria para convertirse en ley. A Morena no le alcanzó 1 voto del PT y 12 del PVEM a favor. Necesitaba 81 votos.
El fracaso de la reforma electoral ya estaba ‘cantado’ cuando el PVEM y el PT se declararon en rebelión argumentando que no votarían a favor de una ley que sólo beneficia a Morena para hacerlo un partido hegemónico y desaparecer a la oposición y las minorías, incluidos ellos como aliados políticos.
La oposición conformada por el PAN, PRI y Movimiento Ciudadano, ya había alertado que la reforma era autoritaria y con miras a sostener a un sólo partido político: el oficiliasta Morena; desechando al resto.
Durante el debate para la aprobación o el rechazo de la reforma salieron a relucir pancartas morenistas con la leyenda No al Dedazo. Plurinominales, frente a las de Democracia Sí. Excesos No de la oposición.
El diputado Ricardo Monreal, líder del Grupo Parlamentario de Morena en la Cámara de Diputados, anunció que su partido pronto presentará un ‘Plan B’ para modificar leyes secundarias y aprobar lo ordenado por Sheinbaum

En sus intervenciones, legisladores del PVEM y el PT aseguraron que mantienen ‘firme’ la alianza con Morena y la presidenta Claudia Sheinbaum; pero no en este caso.
La sorpresa fueron los morenistas que entraron en rebeldía para votar en contra del mandato de Sheinbaum y Morena, dejando ver las fracturas internas. Junto con los aliados del PVEM y PT.
Desde ayer en la aprobación del dictamen de ley en comisiones de la Cámara de Diputados, ya se anunciaba que la reforma electoral ‘nacería muerta’, pues Morena sólo obtuvo 45 votos a favor contra 39 en contra de la oposición y de los legisladores aliados del PVEM y PT. Un claro anuncio de la derrota.
La fracasada reforma electoral consideraba 10 cambios fundamentales entre los que estaban desaparecer las diputaciones plurinominales, eliminar el nepotismo, reducir el financiamiento público a parridos políticos -que llevaron a la rebelión del PVEM y PT-, desaparecer los institutos electorales y los tribunales locales para volver al centralismo electoral, entre otros apartados.
“Altera gravemente las reglas del juego democrático. Desde su origen como una iniciativa planteada en el poder, se notaba el tufo antidemocrático”, resumió la diputada Ivonne Ortega, cooridnadora legislativa de Movimiento Ciudadano, sobre el cáracter de la reforma que fracasó.
- Fotos: Especial/El Universal
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