El Dow Jones y Nasdaq, principales índices de la Bolsa de Nueva York, cayeron 3 % este miércoles provocando miedo ante una eventual recesión mundial.

A la caída de los valores bursátiles le siguen señales de alarma que anticipan una recesión en el mercado de los bonos ante la falta de crecimiento económico en Alemania y la guerra comercial de Estados Unidos y China. En resumen, hay señales claras de una nueva crisis económica en el mundo.

Los efectos negativos en los mercados financieros globales se notaron particularmente en México, con una caída en la Bolsa, y una pérdida del 1.6 % del valor del peso frente al dólar –superando la barrera de los 20 pesos al tipo de cambio-, y Argentina, que está al borde de un colapso tras la derrota de Macri, lo que ha derivado en la pérdida de confianza de los inversores desatando el miedo.

El desplome de Wall Street tiene efectos similares a los de 2007 que derivaron en la última gran crisis económica mundial

La venta de bonos del Tesoro de Estados Unidos, los activos más seguros del mundo, desataron el pánico.

Dentro de los efectos negativos del nuevo vaivén económico ha pesado especialmente el saberse que Alemania –la mayor fábrica laboral del mundo- ha crecido apenas 0.1 % su Producto Interno Bruto en este segundo semestre de 2019, lo que indica señales claras de que las cosas no pintan bien.

Para añadir más nubes negras al escenario de recesión mundial está el Brexit, pues el proceso sigue sin acuerdos con la Unión Europea y como consecuencia traerá una serie de penalizaciones y conflictos socio-económicos aún no calculados.

Con la venta masiva de bonos del Tesoro de Estados Unidos, considerado el activo más seguro del mundo para todos los inversores, ante la baja de rendimiento ha provocado la llamada “inversión de la curva”, un indicador que anticipa la recesión.

Todo apunta, otra vez, a que habrá que ajustarse el cinturón.