Las tensiones entre los líderes mundiales Joe Biden, presidente de Estados Unidos, y Vladimir Putin, presidente de Rusia, se distendieron ayer tras una cumbre exprés en Ginebra, Suiza.

Ambos mandatarios abordaron, en una reunión de tres horas y media, aspectos de ciberseguridad, envío de embajadores, y un eventual intercambio de prisioneros, según reveló Putin a periodistas al termino de la reunión, según registra la agencia AFP.

Las conversaciones fueron absolutamente constructivas”, expresó Putin en una conferencia de prensa en solitario.

Más tarde, Joe Biden aseguró que la cumbre fue “buena” y  “positiva”, aunque hubo advertencias serias para evitar la injerencia de Rusia en los procesos electorales de Estados Unidos.

Le dije claramente ( a Putin) que no toleraríamos los intentos de violación de nuestra soberanía democrática o de desestabilización de nuestras elecciones democráticas y que responderíamos (…) Creo que lo último que quiere ahora es una Guerra Fría”, dijo Biden en otra conferencia de prensa tras su reunión con Putin, según registra la agencia AP.

En abril Biden ordenó la expulsión de 10 diplomáticos rusos e impuso sanciones económicas a Rusia por su presunta intervención electoral en Estados Unidos en 2020, un ciberataque y acciones militares en Ucrania y Afganistán entre otras ‘acciones agresivas’. Rusia amenazó que respondería igual. Y la tensión se elevó tras un nuevo ciberataque al principal oleoducto de Estados Unidos.

Las tensiones entre ambos países han sido intermitentes desde la II Guerra Mundial y en la época Biden-Putin se comenzaron a elevar por declaraciones de Biden llamando ‘asesino’ a Putin, y por ciberataques de hackers rusos a oleoductos y manipulación electoral

El mayor ciberataque contemporáneo al principal oleoducto de Estados Unidos provino de hackers rusos, que en mayo provocaron una crisis por la falta de combustible.

El tema de la ciberseguridad fue el apartado más sensible en la reunión, pues Biden solicitó a Putin evitar nuevos ataques -sobre todo a 16 corporativos estratégicos-, pues el Departamento de Justicia tiene detectado que hackers rusos son los responsables.

Algo que en Estados Unidos declaró John Demers, funcionario del Departamento de Justicia, en una conferencia celebrada por el grupo de medios Cyberscoop, mientras ocurría la cumbre en Ginebra.

Hay mucha actividad de ransomware que proviene desde territorio ruso, que no es obra de funcionarios del gobierno ruso, pero que es tolerada por el gobierno ruso (…) No sólo lo toleran, sino que se interponen activamente en los esfuerzos policiales de Estados Unidos para combatir este tipo de piratería”, aseguró Demers, según registra la agencia Reuters.

El pasado 7 de mayo se presentó la peor crisis de abasto de gasolina en el país tras un ataque cibernético que bloqueó el paso de combustible por los oleoductos de la compañía Colonial Pipeline, principal distribuidora del país, provocando un caos, miedo y afectaciones multimillonarias. El FBI identificó que el ataque provino de Rusia por el grupo DarkSide, lo que elevó las tensiones entre ambos países.