Carles Puigdemont, ex presidente de la Generalitat de Cataluña y uno de los principales impulsores de la independencia de la región para crear un nuevo país, fue detenido ayer en la isla italiana de Cerdeña.

Puigdemont acudió a una reunión con alcaldes de Cerdeña cuando fue detenido por una orden internacional que emitió el Supremo Tribunal de España que le acusa de sedición, según informa el diario La Vanguardia.

En Cerdeña, Puigdemont pretendía celebrar un encuentro con políticos italianos sardos que también promueven separar a la isla de Italia para ser una nación independiente.

El Supremo Tribunal de España reactivó la orden internacional de captura contra Puigdemont, luego que se dictó la sentencia que condenó al ex vicepresidente Oriol Junqueras y otros 11 líderes independentistas que aprobaron leyes para separar Cataluña de España y organizar el llamado 1-O, día en que se celebró el referéndum del 1 de octubre de 2017.

Tras la fallida independencia el ex presidente catalán huyó a Bélgica, que le ofreció asiló político, y luego obtuvo una curul como eurodiputado.

Puigdemont no pudo ser detenido antes debido a que contaba con inmunidad parlamentaria luego de obtener una curul como eurodipuato, tras dejar la presidencia de la Generalitat de Cataluña

Puigdemont durante una sesión en la Eurocámara en Bruselas.

Desde julio de este año el Parlamento Europeo y el Tribunal General de la Unión Europea le retiraron la inmunidad hasta que se resuelva el recurso que presentó Puigdemont.

El político catalán está preso y será presentado ante la corte de apelación de Sassari, Cerdeña, donde se decidirá si lo liberan o lo extraditan a España para que enfrente el juicio en su contra, promovido por el magistrado Pablo Llarena.

Esta es la segunda vez que se detiene a Puigdemont, la primera ocurrió en Alemania el 26 de marzo de 2018, y fue enviado a la prisión de Neumünster. Al final la justicia alemana se negó a entregarlo a España y decidió dejarlo en libertad.