Francia ha sido ‘contagiada’ por las protestas multitudinarias de Estados Unidos a causa del asesinato racista de George Floyd, que ha provocado ya ocho días de disturbios, saqueos e incendios.

Los parisinos han vuelto a las calles con más rabia. Barricadas, incendios y actos violentos para expresar el hartazgo por el racismo dejaron un saldo de dos policías heridos y 18 manifestantes detenidos de 20 mil participantes.

Las protestas se extendieron además en las ciudades Lille, Lyon y Marsella, aunque con menos participantes que en París.

Hoy no se trata solo del combate de la familia Traoré, se trata del combate de todos ustedes (…) Hoy, cuando peleamos por Georges Floyd, peleamos por Adama Traoré.

La indignación que denunciamos en Estados Unidos, pasa exactamente lo mismo en Francia. En Francia es aún peor: en los Estados Unidos la policía ha sido despedida, en Francia los gendarmes han sido recompensados”, declaró Assa Traoré al canal BFMTV.

En 2016 el joven negro Adama Traoré, hermano de Assa, murió a consecuencia de la brutalidad policíaca según ha denunciado repetidamente su familia, que ayer se unió a las protestas haciendo un paralelismo de lo que ocurrió con George Lloyd en Estados Unidos, asesinado por policías durante una detención en Minneapolis la semana pasada.

¡Revolución!” o “¡Todo el mundo odia a la policía!” fueron los gritos de batalla entre la multitud que se manifestó en las calles de París también mostrando pancartas con la leyenda Black Lives Matter y a jóvenes poniendo la rodilla en el suelo -ambos símbolos de protesta de la comunidad afroamericana-, según reporta Radio Francia Internacional.

Grupos de choque incendiaron mobiliario urbano, destrozaron cristales de tiendas y levantaron barricadas al terminar la protesta pacífica, lo que provocó duras cargas policíacas con gas lacrimógeno, balas de goma y detenciones

La manifestación en Parías congregó a cerca de 20 mil personas que protestaron pacíficamente, hasta que grupos de choque iniciaron la violencia.

El principal reclamo de los manifestantes, congregados en las afuera del Tribunal de Justicia francés fue la exigencia de justicia y prisión a los policías responsables por el asesinato de Adama Traoré, quien salió en bicicleta de su casa y regresó en un ataúd.

El 19 de julio de 2016, Adama murió en una estación de policía en la periferia de París horas luego de ser arrestado. El caso es símbolo de la violencia policíaca y encendió la rabia colectiva la semana pasada luego que los peritajes descartaron que los policías tuvieran responsabilidad en la muerte del joven de 24 años.

Algo que contrasta con un informe independiente encargado por la familia de Adama, donde se demuestra que el joven murió por la forma brutal en que fue sometido: se montaron sobre su vientre hasta asfixiarlo.

Nada justifica los desbordamientos habidos esta noche en París durante unas reuniones en la vía pública que están prohibidas para proteger la salud de todos”, tuiteó el ministro del Interior, Chistophe Castaner.

Durante finales del 2018 y en todo 2019 Francia vivió protestas multitudinarias encabezadas por los llamados “chalecos amarillos” que hicieron tambalear al gobierno de Emmanuel Macron, a quien exigían cambios por las reformas abusivas contra pensiones y jubilaciones, entre otros reclamos por justicia social.