La decadencia de Estados Unidos como potencia mundial parece haber comenzado. Además de ser el país con más muertes y contagios en el mundo por una deficiente gestión ante la pandemia, ahora las protestas raciales sacuden los cimientos del establishment.

Soy el Presidente, la Ley y el Orden”, lanzó un atribulado Donald Trump desde la Casa Blanca en una conferencia de prensa la tarde del lunes para anunciar la salida del Ejército a las calles para contener las revueltas que sacuden a todo el país.

Y para patentizarlo, luego de tomarse una foto con la Biblia en mano afuera de una iglesia, Trump en ordenó ayer a elementos de la Guardia Nacional echar la caballería encima, gas lacrimógeno y balas de goma contra manifestantes pacíficos que protestaban en las afueras de la Casa Blanca, en Washington. Lo que ha elevado la indignación.

Previo a su conferencia de prensa y la carga militar contra gente indefensa, Trump sostuvo una conversación con gobernadores del país y, según un explosivo audio filtrado a medios norteamericanos, les gritó y humilló por no usar ‘mano dura’.

Tienen que imponerse porque si no los vana pasar por encima y van a parecer idiotas. Tienen que detener y procesar a la gente (que protesta). Si no paran esto todo irá peor. ¡La mayoría de ustedes son unos débiles, unos tontos!”, gritó muy alterado Trump a los gobernadores, según se escucha en la grabación que citan medios como la CNN.

Siete días de protestas, saqueos, incendios, enfrentamientos e ira acumulada saltando por todo el país, previamente devastado por la crisis sanitaria del Covid-19, marcan el peor escenario de conflictos raciales desde hace 50 años en Estados Unidos que se resquebraja como potencia mundial

Durante el fin de semana, según cifras oficiales, más de 4 mil personas fueron detenidas por participar en las protestas por la muerte del afroamericano George Lloyd, un hombre de 46 años, a manos de policías blancos.

El país lleva siete días en caos con toques de queda en decenas de las 150  ciudades que se han sumado a las protestas raciales. En al menos 50 ciudades los incendios y saqueos son parte de la ‘nueva normalidad’

Una manifestación pacífica en las afueras de la Casa Blanca terminó ayer con cargas policíacas, gas lacrimógeno, balas de goma y la caballería encima quienes protestaban.

Trump calificó como “terrorismo doméstico” las protestas de indignación por la violencia racial que no cesa, por lo que el despliegue del Ejército es una solución desde su perspectiva para solucionar el problema.

Si no miramos de cara a las raíces de los cánceres y pecados de nuestro país nunca los superaremos”, expresó en una entrevista con el canal CNN, Marianne Budde, obispa de Washington, tras considerar que la actitud violenta de Trump contra los manifestantes pacíficos es una muestra de su falta de liderazgo moral y político.

Un testimonio que parece encuadrar a la perfección el malestar de un amplio sector social en Estados Unidos, principalmente en la comunidad afroamericana, es la declaración que hizo Sally May, una chica afroamericana de Nueva york.

Viene de décadas. Los afroamericanos viven con temor, cualquiera puede ser el próximo. Hace seis años, Eric Garner murió en Nueva York a manos de un policía gritando ‘no puedo respirar’ y ahora, en Minneapolis, George Floyd acaba igual, como si no hubiese pasado el tiempo.

Esta destrucción es horrible, totalmente inaceptable, pero la gente está harta y ha salido a la calle para expresar su rabia, a pesar del coronavirus”, dijo Sally en entrevista al diario La Vanguardia.

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