Las protestas en Hong Kong escalan a un nivel de riesgo. China alista una presunta intervención militar para contener a los manifestantes atrincherados en el Aeropuerto Internacional de Hong Kong.

El movimiento de al menos 24 vehículos militares chinos blindados rumbo a Hong Kong, ha desatado la alerta de una eventual intervención militar contra los manifestantes que llevan dos días ocupando el aeropuerto. Las cargas policíacas con gas y toletes volvieron ayer.

Hu Xijin, editor en jefe del Global Times, dijo en las redes sociales que la presencia militar en Shenzhen -a 600 kilómetros de las protestas- es una señal de que si la situación en Hong Kong no mejora, China intervendrá. Algo que ha corroborado el presidente de Estados Unidos Donald Trump.

Espero que se resuelva pacíficamente. Espero que nadie salga lastimado. Espero que nadie sea asesinado“, afirmó Trump a periodistas durante una gira la tarde del martes en Nueva Jersey.

Los servicios de inteligencia de Estados Unidos han alertado del avance militar contra los manifestantes

Las cargas policíacas en el Aeropuerto Internacional de Hong Kong, volvieron violentas este martes.

Sería muy, muy contraproducente para el gobierno chino brindar la impresión de que tendrá que encarar la utilización de otros métodos si (las manifestaciones) no cesan pronto“, declaró Chris Patten, último gobernador británico en Hong Kong, a la BBC.

El gobierno de China ha manifestado varias veces que usará ‘mano de hierro’ para sofocar a los manifestantes –que exigen la salida de la primer ministro Carrie Lam y la no injerencia del gobierno chino en asuntos locales-, lo que hace recordar la brutal represión de Tiananmen en 1989.

Los hongkoneses no quieren ser parte de China, ya lo manifestaron con protestas similares en 2004  al iniciar la llamada ‘revolución de los paraguas’ para exigir elecciones democráticas. 15 años luego insisten en ello luego que la ciudad fue entregada por el gobierno del Reino Unido a China en 1997, tras más de 100 años de pertenecer a los ingleses.

China acusa que las manifestaciones, que comenzaron en los primeros días de junio,  ya rayan en “terrorismo”.