Este domingo, por octava semana consecutiva, y a la manera de los ‘chalecos amarillos’ de Francia, miles de manifestantes salieron a las calles de Hong Kong para continuar con las protestas contra el gobierno.

Los hongkoneses no quieren ser parte de China. Hace cinco años iniciaron una sublevación exigiendo democracia a través de la llamada ‘revolución de los paraguas’. Este año llevan mes y medio de protestas que se tornan cada vez más violentas. Ayer fue la octava.

La protesta fue descalificada de origen por las autoridades de Hong Kong, luego la Policía subió un video a redes para explicar el porqué  no se había autorizado la marcha. Grosso modo se explicó que en marchas previas se desató la violencia, el clima de divisiones políticas que es propicio para más violencia, además de la incapacidad de los organizadores para salvaguardar a los que protestan.

Queremos encontrar un equilibrio entre la prevención de la violencia en eventos públicos y la capacidad de los ciudadanos de expresar su opinión”, expuso el gobierno de la primera ministra Carrie Lam, a través de la Policía.

Pese a las amenazas del gobierno chino para ejercer ‘mano dura’ contra los manifestantes, las protestas no han cesado en Hong Kong

La ‘recepción’ policíaca dejó como saldo al menos 16 heridos y 49 manifestantes arrestados tras la refriega.

Como hace cinco años, nuevamente salieron a relucir los paraguas en las calles de la zona comercial de Causeway Bay –donde nació precisamente la ‘revolución de los paraguas’-, además de que otros manifestantes se encaminaron a la Oficina de Enlace del Gobierno de China.

Nuevamente los gases lacrimógenos y las cargas policíacas recibieron a los informes. Buena parte de los hongkoneses se resisten a pertenecer a China luego que el Reino Unido entregó, en 1997, el territorio que por más de un siglo fue una colonia inglesa.

El movimiento social de 2019 inició tras la intención de China de ‘extraditar’ a su territorio a todo sospechoso de un crimen, luego de lograr que la polémica ley fuese anulada, se han sostenido para exigir la renuncia de la primera ministro Carrie Lam.

Las protestas de este domingo dejaron como saldo apenas 49 detenidos, incluido el activista Max Chung, y al menos 16 heridos, según la versión oficial del gobierno de Hong Kong.

El gobierno del presidente chino Xi Jinping ha lanzado un ultimátum y no descartó que se intervenga en la ciudad de Hong Kong con las fuerzas armadas del llamado Ejército Popular. El mismo que en 1989 realizó la masacre de Tiananmen. Lo que ha tensado más a los hongkoneses.