Los cacerolazos han vuelto a las calles de Argentina, lo mismo que el hambre.

Miles de argentinos salieron a protestar a las calles de Buenos Aires y otras ciudades ante el aumento del hambre en los barrios populares. La crisis económica previa a la pandemia ya tenía quebrado al país y ahora la situación es peor.

Nuestro reclamo es por los alimentos que están postergados a los merenderos, a los comedores, este Gobierno que dice que está abasteciendo y no es así, y la situación se profundiza en la cuarentena con esta pandemia. La pandemia también refleja el crecimiento del hambre”, expresó Ricardo Antuñez, referente del Movimiento Sin Trabajo Teresa Vive, en entrevista a la agencia EFE.

Ante las protestas el Ministerio de Desarrollo Social aseguró que sostienen un diálogo permanente con las organizaciones que se han movilizado, pues dos de las que encabezan los movimientos, FOL y Barrios de Pie, forman parte del Comité de Emergencia Social.

Desde el primero de enero a la fecha se transfirieron fondos por 1.770 millones de pesos (alrededor de 16 millones de dólares) a comedores y merenderos para la compra descentralizada de alimentos. De ese total, 800 millones (cerca de 11 millones de dólares) se giraron específicamente durante la pandemia”, aseguró el Ministerio de Desarrollo Social a través de un comunicado.

En el día 83 de la pandemia de Covid-19 en Argentina se registran 765 muertes y 27 mil 373 casos positivos; la mayoría de los casos corresponden a personas de entre 20 y 59 años, siendo la edad promedio de 36 años

Las protestas iniciaron la noche del miércoles con una convocatoria nacional a un ‘cacerolazo’ por la expropiación de una fábrica de cereales.

El 1 de junio el Gobierno de Argentina anunció que este mes volverá a otorgar un subsidio económico de 142 dólares otorgado entre abril y mayo a aquellas familias sin ingresos formales que se han registrado como afectados por la pandemia.

Entre abril y mayo, según datos oficiales, más de 9 millones de argentinos recibieron el subsidio del programa Ingreso Familiar de Emergencia por las medidas de aislamiento decretadas desde el 20 de marzo por el gobierno de Fernández.

Aunque ayer en las calles de Buenos Aires y otras ciudades se elevaron los reclamos, las protestas comenzaron desde la noche del miércoles tras una convocatoria en redes para realizar un ‘cacerolazo’ por la expropiación de la fábrica exportadora de aceite y granos Vicentín -originaria de la provincia de Santa Fe- por el gobierno del peronista Alberto Fernández, por adeudos al Banco Nación. La molestia no sólo fue del sector empresarial, sino que alcanzó a los grupos de oposición que movilizaron a sus militantes.

La pandemia de Covid-19 ha llevado al Ministerio de Salud a reforzar las medidas de prevención y se estima que el confinamiento, con el inevitable paro de labores y la economía, pueda alcanzar otros 40 días más para evitar una tragedia.

Si nos quedamos como estamos, sin intervenir en el escenario actual y sin fortalecer el aislamiento, en 30 o 40 días se pueden terminar las camas de terapia intensiva y estaríamos cerca de la saturación del sistema de salud”, afirmó ayer el ministro de Salud, Enio García, según reporta el diario Clarín.