Colombia es ahora epicentro de una revuelta general contra la brutalidad policíaca luego que un ciudadano murió en un arresto. El país arde literalmente en varias partes ante la furia de ciudadanos hartos por la pandemia, la crisis y el abuso policíaco.

La ola de protestas y una jornada sostenida de violencia por dos días consecutivos sacude a Colombia por el asesinato del taxista Javier Ordóñez a manos de policías que ejercieron la brutalidad durante un arresto en Bogotá. Edificios ardiendo, destrozos, 55 heridos y siete muertos es el saldo preliminar.

En un video que se ha vuelto viral se observa en una secuencia de dos minutos como dos policías someten brutalmente a Ordóñez, padre de dos niñas, y le aplican al menos cinco descargas eléctricas con una pistola Taser. “¡Ya, por favor, no más!”, suplicó en varias ocasiones el también abogado, que al final terminó muerto.  La causa de la detención no ha sido aclarada y los policías que participaron ya han sido suspendidos.

Siete particulares resultaron muertos: cinco en Bogotá y dos en Soacha”, informó el subdirector de la Policía, Gustavo Moreno, durante conferencia de prensa el jueves tras una ola de destrozos y enfrentamientos de ciudadanos y policías durante la noche del miércoles.

Según datos oficiales tan sólo en Bogotá, la capital, la Policía ha recibido en lo que va del año 137 denuncias por brutalidad y uso excesivo de la fuerza. Lo que habla del hartazgo en las calles que arden literalmente

La ola de violentas protestas estalló el miércoles en ciudades como Bogotá, Medellín, Cali, Soacha y otras ciudades. Y continuó el jueves.

Desde @Bogota rechazamos el abuso policial. Presidiré la mesa de DDHH y Convivencia Distrital para que en conjunto con @PGN_COL @DefensoriaCol logremos una reforma seria al interior de la Policía, que no puede quedarse en excusas de manzanas aisladas ni anuncios de investigación”, tuiteó la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, en un intento por apaciguar las violentas protestas.

Según registran medios de Bogotá la noche de violencia y destrozos dejó al menos 55 civiles heridos y 93 policías, siete muertos, 56 edificios de la Policía incendiados, y destrozos generales en Bogotá y la ciudad de Soacha, principalmente, además de un saldo de 70 detenidos durante las revueltas en Bogotá, Medellín, Cali, Soacha y otras ciudades.

Este acto de brutalidad policíaca ha sido equiparado con el del afroamericano George Floyd, quien fue asfixiado brutalmente por un policía en Estados Unidos en mayo pasado, provocando el incendió literalmente de varias ciudades del país.

La ola de protestas y enfrentamientos de ciudadanos contra policías se sostuvieron el jueves en Medellín, Barranquilla y Bogotá, con quema de estaciones de policía ahora en la pequeñas ciudades de Manizales y Tunja, además de destrozos en bancos y otros edificios.

¡Nos están matando!”, es el grito de batalla de los ciudadanos en Barranquilla donde los enfrentamientos se sostienen.

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