Alemania, una de las naciones más avanzadas del mundo occidental, se ha convertido literalmente en el epicentro mundial de las protestas sociales contra las restricciones que ha traído la pandemia del Covid-19.

Cerca de 10 mil personas volvieron a salir ayer a las calles de Berlín, capital de Alemania, para protestar, sin cubrebocas ni sana distancia, contra las reformas del gobierno para endurecer las restricciones de movilidad, y bajar con ello los contagios y muertes. La protesta fue disuelta a ‘cañonazos’ de agua.

El Parlamento alemán aprobó ayer la reforma de la Ley de Protección contra Infecciones, que da el gobierno de Angela Merkel más atribuciones para dictar las restricciones que considere. Lo que derivó en una nueva protesta masiva en la icónica Puerta de Brandenburgo.

Es que no sé qué parte no entienden, en qué parte no están ustedes de acuerdo para votar no a una reforma que salvará la vida de muchos alemanes”, reclamó desesperado el ministro de Sanidad, Jens Spahn, a los parlamentarios alemanes que se oponían a la reforma, según registra el diario ABC.

Antivacunas, neonazis, veganos, y ciudadanos comunes y corrientes se congregaron para la protesta en la cual se estiman, según diversas versiones de autoridades y medios de comunicación, participaron entre cinco mil a 10 mil personas.

Pancartas con diversas leyendas como ‘Merkel debe irse‘, ‘Despierten‘ o ‘Dictadura Sanitaria‘ y el grito colectivo y persistente de “¡Resistencia!”, fueron parte de la manifestación que fue convocada a través de redes sociales

El gobierno desplegó a unos 2 mil policías para disuadir a los manifestantes. Y ante la negativa de dispersarse, fueron ‘disuadidos’ con tanquetas equipadas con cañones de agua.

Una gran mayoría de ciudadanos irritados consideran que la nueva reforma que da mayor poder a Merkel es equiparable a la Ley Habilitante de 1933, que entregó poderes excepcionales al dictador nazi Adolf Hitler, según reporta la DW.

Las protestas en Alemania se han sostenido desde hace seis meses, luego que miles de personas, tanto de extrema derecha como de extrema izquierda, salieron a las calles por primera vez el 16 de mayo en grandes ciudades como Berlín, Münich, Frankfurt, Stuttgart, Núremberg, Leipzig, Dortmund, y otras seis más.

La marcha multitudinaria con más personas concentradas es la del 1 agosto que congregó a más de 20 mil personas que salieron a reclamar a las calles de Berlín contra la cuarentena por la pandemia de Covid-19. La manifestación terminó siendo cancelada por las autoridades alegando falta de uso de cubrebocas y distanciamiento.

Los enfrentamientos no sólo se dieron entre manifestantes y policías, sino entre partidos políticos en el Parlamento a la par de la revuelta callejera. Pese a la fuerte oposición, la reforma fue aprobada por 415 votos a favor, 236 en contra y 8 abstenciones.

El saldo final de la protesta en las calles fue de tres policías heridos y al menos 100 personas detenidas, según datos oficiales del gobierno de Berlín.

Ahora es posible que Alemania, en todo su territorio, obligue al uso del cubrebocas, se restrinja parcialmente la movilidad ciudadana, y se integren otras medidas preventivas, como crear ‘hospitales especiales’ -supendiendo otros servicios médicos en los ya existentes- para atender exclusivamente a enfermos de Covid

La pandemia en Alemania alcanza ya los 867 mil 484 contagios y 13 mil 390 muertes por el Covid-19, situándose en el lugar 13 en contagios y el 18 en muertes a nivel mundial, según datos de la Universidad Johns Hopkins.

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