El proyecto de ley del estado de Alabama para prohibir el aborto ha ‘incendiado’ el debate público en Estados Unidos, país en donde este derecho de las mujeres, reconocido incluso por la ONU, es legal en todo su territorio desde 1973 tras un fallo del Tribunal Supremo de Justicia.

La prohibición de abortar en Alabama, promovida por legisladores del Partido Demócrata, podría modificar las elecciones de 2020 y hacer que Trump sea reelecto. La gobernadora Kay Ivey firmó anoche el decreto que da casi un siglo de prisión a médicos que practiquen el aborto en ese estado sureño.

La única excepción permitida para abortar será por razones que pongan en riesgo la salud de la madre, además que la polémica ley no contempla penalizar a las mujeres por la interrupción del embarazo en todas sus modalidades.

Esta legislación es un poderoso testamento de las firmes creencias de los residentes de Alabama de que cada vida es preciosa y es un regalo sagrado de Dios“, dijo la Gobernadora Ivey en un comunicado oficial para justificar la medida que ha orillado a diversas organizaciones civiles al reclamo y al anuncio de combatir dicha ley en los tribunales para echarla abajo. Mientras que otras organizaciones pro-vida pretenden llevarla también a los tribunales para echar abajo el histórico fallo de 1973 que concedió el Tribunal Supremo de Justicia.

El debate se abrió desde el martes cuando el Senado aprobó con 25 votos a favor y 6 en contra el polémico proyecto de ley que, paradójicamente, promovieron legisladores demócratas, lo que ha causado una gran irritación en los sectores liberales y en los votantes potenciales para el proceso electoral de 2020 donde Trump aspira a la reelección. Las marchas de protesta a favor y en contra se han sucedido en Alabama desde que inició el agrio debate.

Grosso modo la nueva ley penaliza de 10 a 99 años a los médicos que practiquen el aborto en Alabama, sin importar el mes de gestación, si el feto es producto de una violación o incesto; aunque las mujeres no serán penalizadas

Kay Ivey, gobernadora de Alabama, firma el decreto para avalar la polémica ley antiaborto.

Ayer Trump no abordó el tema de la ley de Alabama en Twitter -como acostumbra al hablar de todo-, la Casa Blanca no ofreció comentarios sobre la medida y varios senadores republicanos que enfrentan duras luchas para su reelección, evitaron también hablar del tema. En contraparte las redes y las opiniones de las organizaciones civiles han polarizado al país.

Pat Robertson, un pastor evangélico antiaborto que se postuló para Presidente como candidato republicano en 1988, ofreció cautela diciendo que la ley de Alabama era “extrema“. Incluso dijo a The Washington Post que pensaba que perdería si se la llevara a la Corte Suprema en un esfuerzo por anular el caso Roe v. Wade, la decisión de 1973 que legalizó el aborto a nivel nacional.

Si pueden hacer nuestra posición pro-vida sobre el proyecto de ley de Alabama, en lugar de nuestra oposición al aborto tardío y el infanticidio, que han estado apoyando, entonces estaremos en la defensa“, expuso también al Post, Ralph Reed, presidente de la coalición socialmente conservadora Fe y Libertad, que apoya el proyecto de ley de Alabama.

Manifestaciones en apoyo a la prohibición del aborto en Alabama.

Aunque en esta batalla, Alabama no va sola. Los gobernadores de Ohio y Georgia también han firmado recientemente proyectos de ley que prohíben el aborto después de detectar un latido fetal, aproximadamente seis semanas después de la concepción, antes de que muchas mujeres sepan que están embarazadas.

El debate nacional se ha encendido porque la propuesta de Alabama fue presentada por legisladores demócratas, quienes históricamente han impulsado y defendido el aborto como un derecho pleno de las mujeres. Y es seguro, según estiman analistas políticos norteamericanos, que este exabrupto en Alabama inclinará la balanza electoral de 2020 a favor de los republicanos y Trump.

En marzo de este año, en México, la aprobación por el Congreso del Estado de Nuevo León de la llamada ‘ley antiaborto’, dividió a la sociedad neoleonesa en grupos a favor de la medida y otros en contra, que se enfrentaron como en Alabama. El aborto en Nuevo León es ilegal ahora aunque ponga en riesgo a la madre o pese a que el embrión haya sido producto de una violación.

En México la SCJN da lección sobre el tema

En un fallo histórico este miércoles la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) determinó que, en base a la Ley General de Salud, todas las mujeres mexicanas que soliciten un aborto por razones médicas deben ser atendidas por los sistemas de salud, independientemente de que el Código Penal Federal no lo contemple.

La resolución se dio este miércoles luego que la Primera Sala de la SCJN concedió un amparo a una mujer que reclamó ante la negativa de diversas instituciones de salud pública que le negaron el aborto por razones médicas.

Celebramos que con esta decisión de la @SCJN se podrá avanzar en el ejercicio de los derechos reproductivos pues las instituciones públicas de salud deberán brindar el servicio de interrupción del embarazo a las mujeres que lo soliciten y cuya salud esté en riesgo”, expresó a través de Twitter, la organización civil GIRE, quienes apoyaron a Margarita, la mujer que ganó con el amparo el derecho para miles más que han sufrido como ella el rechazo institucional.