En un hecho histórico para Estados Unidos, Ketanji Brown Jackson, juez del Distrito de Columbia, será la primera mujer negra y juez que llega a la Corte Suprema nominada por el presidente demócrata Joe Biden.

La juez Brown Jackson ocupará el cargo de Ministra, tras la jubilación del juez progresista Stephen Breyer -quien se ha desempeñado en le cargo desde 1994-, y ha generado grandes expectativas.

No he tomado ninguna decisión excepto la de que la persona que nominaré para reemplazar al juez Breyer tendrá calificaciones extraordinarias, carácter, experiencia, integridad… Y que será la primera mujer negra nominada a la Corte Suprema”, anunció ayer Biden, con lo cual cumple una de sus promesas de campaña, según reporta la agencia AP.

De los 115 jueces que han integrado desde su creación, en 1789, la Corte Suprema, sólo han asumido en la historia cinco mujeres (cuatro blancas y una latina) y dos hombres negros.

Actualmente la Corte Suprema está conformada por seis magistrados conservadores, nombrados por presidentes republicanos, y tres progresistas, nombrados por presidentes demócratas; algo que continuará con la llegada de Brown Jackson

La Corte Suprema ha visto minada su confianza entre los estadounidenses por negarse a echar atrás la polémica ley antiaborto de Texas.

La juez Ketanji Brown Jackson -que será nominada oficialmente en febrero- cuenta con el aval de la vicepresidenta Kamala Harris, quien con su voto como presidenta del Senado garantizaría que la votación final concrete el nombramiento, pues hay 50 senadores demócratas y 50 republicanos.

Aunque esto no es una garantía total, pues el Presidente Biden y los demócratas han sufrido algunos descalabros en el Senado por la oposición de los senadores Joe Manchin y Kyrsten Sinema que ya dieron un revés,  al votar en contra de la reforma electoral para defender el voto de las minorías.

La nominación se da bajo el descredito que tiene la Corte Suprema, pues apenas un 40 por ciento de los estadounidenses tiene confianza en sus ministros, según ha revelado una reciente encuesta de la casa Gallup. Una pérdida de confianza que se acentuó por la negativa de la Corte -de mayoría conservadora- para invalidar la polémica ley antiaborto de Texas, que ‘premia’ a quien denuncie a cualquier mujer que aborte.