La Amazonía ha registrado este año al menos 72 mil focos de incendios, de los cuales 9 mil 500 ocurrieron en la última semana, ha revelado el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil (INPE).

Mientras miles de incendios devoran gran parte de la selva del Amazonas, el presidente Jair Bolsonaro ha desatado un nuevo ‘incendio’ al insinuar que detrás del desastre podrían estar involucradas oenegés.

Puede haber, sí, y no estoy afirmando, una acción criminal de esos ‘oenegeros’ para llamar la atención contra mi persona, contra el Gobierno de Brasil, y esa es la guerra que nosotros enfrentamos“, declaró Bolsonaro ante la conflagración que se expande sin control aún.

El ‘pulmón del  mundo’, que produce el 20 % del oxígeno, ha estado ardiendo en diversos puntos por más de dos semanas generando preocupación mundial

En la última semana se han registrado 9 mil 500 incendios en el Amazonas.

Cuando se quemó #NotreDame se declaró una tragedia mundial y en sólo días se recaudaron 218 millones de euros para reconstruirlo. Lleva 17 días quemándose el #Amazonas, el pulmón del mundo y ningún gobierno ha declarado ayuda #PrayforAmazonas”, tuiteó la página Catastrofes Mundiales que ha logrado llamar la atención de las redes con la etiqueta que se ha vuelto viral.

Parte de los efectos colaterales de los incendios se vivieron el lunes pasado en la metrópolis de Sao Paulo, que quedó prácticamente a oscuras a las tres de la tarde a causa de las nubes de humo de los incendios y un frente frío que se combinaron.

El INPE informa que la deforestación destruyó 2 mil 254 kilómetros cuadrados de la Amazonía brasileña el pasado julio, 278 % más que los 596.6 kilómetros cuadrados del mismo mes de 2018.

La agresiva política de Bolsonaro para incentivar la inversión, provocando más deforestación, es otra de las causas que han llevado a la actual crisis. Por ello el Fondo Amazonía han bloqueado el apoyo económico que Noruega y Alemania entregan a Brasil.

Una muestra de esta política es la reciente aprobación del gobierno brasileño para deforestar este año un área de 46 mil kilómetros cuadrados en las regiones de Amapa y Pará, a fin de que inicien labores de minería pues se busca oro, cobre, hierro y otros minerales en el lugar.

“Aquellos que destruyen el Amazonas y dejan que la deforestación continúe incesantemente son motivados a hacerlo por las acciones y políticas del gobierno de Bolsonaro. Desde que tomó el poder, el actual gobierno ha desmantelado sistemáticamente la política ambiental de Brasil”, ha declarado Danicley Aguiar, vocero de Greenpeace Brasil.

Ante la crisis Ricardo Salles, ministro de Medio Ambiente de Brasil, aseguró que el gobierno está haciendo su parte para detener los incendios con aviones especiales y equipos de brigadistas.

Perú y Ecuador han encendido las alarmas ante las afectaciones por las densas capas de humo que avanzan.

 

  • Fotos: Catástrofes Mundiales/Greenpace