Como ya lo había anticipado un reportaje de The New York Times, ayer el primer peritaje preliminar de la empresa noruega Det Norske Veritas (DNV) concluye que la caída de la Línea 12 del metro en la Ciudad de México fue por fallas en la construcción.

El informe de ingeniería forense expone a detalle las deficiencias de la obra civil que, concluye la empresa noriega DNV, colapsó tras una falla estructural por falta de pernos, soldaduras mal hechas, materiales mezclados y otras deficiencias de origen.

El tramo fue construido por una empresa de Carlos Slim. Ayer Grupo Carso perdió 3 mil 141 millones de pesos en el valor de sus acciones en la bolsa de valores tras conocerse el peritaje. El magnate guarda silencio. En tanto que el canciller Marcelo Ebrard hizo circular en sus redes una carta donde niega toda responsabilidad.

Claudia Sheinbaum, jefa de Gobierno de la Ciudad de México, presentó en conferencia de prensa los resultados obtenidos por la compañía DNV donde se expone, en el primero de tres dictámenes solicitados, que hubo fallas en la soldadura de pernos, porosidad, falta de pernos en las trabes, una mezcla de varios concretos, entre otras fallas de origen que terminaron por provocar el desplome.

El incidente fue provocado por una falla estructural”, concluyó Jesús Esteva Medina, secretario de Obras, quien fue el responsable de dar lectura al reporte de DNV durante la conferencia de prensa.

Los dos peritajes restantes buscarán establecer si el diseño de la obra y los materiales fueron de calidad, además de saber si la construcción cumplió con lo establecido por el diseño

El primer peritaje de la empresa noruega DNV concluye que la construcción de la Línea 12 fue deficiente y eso provocó el desplome.

Previamente el presidente Andrés Manuel López Obrador expresó públicamente su apoyo a Sheinbaum, antes que a los deudos de las 26 personas muertas y las familias de los 91 heridos.

Habrá castigo a responsables”, enfatizó López Obrador durante su conferencia matutina.

La Línea 12 se construyó bajo el mandato del entonces jefe de Gobierno (2006-2012) y hoy canciller de México, Marcelo Ebrard, y la parte de la obra que colapsó fue entregada a una compañía de Carlos Slim, aliado histórico de AMLO.

Morena ha intentado atribuir la responsabilidad al sucesor de Ebrard y hoy senador del PRD, Miguel Ángel Mancera, además de bloquear la creación de una comisión investigadora y otras acciones para evitar deslindar responsabilidades.

En los últimos dos años y medio bajo el gobierno de la morenista Claudia Sheinbaum, jefa de Gobierno de la Ciudad de México, el metro ha enfrentado un choque de trenes, un incendio, estaciones inundadas y el desplome de la Línea 12.

El canciller Marcelo Ebrard expuso en un posicionamiento que no tiene ninguna responsabilidad pues hizo lo necesario para que el 8 de julio de 2013 la obra fuera recibida -por Mancera- de conformidad.  Antes de autoexiliarse en París, Francia, tras descubrirse un sin fin de irregularidades y sobrecostos en la obra.

Mi Gobierno lanzó una licitación pública internacional, de la cual resultó ganador un consorcio constructor integrado por dos empresas mexicanas y una francesa (ICA-Carso-Alstom) (…)

Todas las decisiones sobre trazo, diseño, construcción y supervisión de la Línea fueron tomadas bajo criterios de eficiencia y conveniencia técnica, de manera colegiada, por las entidades referidas. Todas estas decisiones están documentadas por las actas e informes correspondientes”, expresó Ebrard en sus consideraciones que expone en dos cuartillas.

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