La detención del rapero Pablo Hasél ha desatado una ola de protestas violentas en diversas ciudades de España

Las calles de Barcelona, Madrid, Granada y otras ciudades llevan dos días literalmente ardiendo con actos violentos para protestar por la prisión al rapero Pablo Hasél a quien el gobierno español acusa de “injurias a la Corona”. El saldo hasta ayer era de 49 detenidos y al menos 16 policías heridos tras enfrentamientos, según reportan medios locales.

Hasél es un rapero de 33 años nacido en Lérida, España, y desde el lunes se atrincheró en la Universidad de Lérida con un grupo de jóvenes para evitar ir a prisión. El viernes pasado se le venció el plazo para ingresar voluntariamente a prisión, por lo que fue detenido desatando las protestas.

¡Viva la lucha. No nos van a parar nunca,Amnistía total. Venceremos. No nos van a doblegar ni con toda la represión. Jamás!”, gritó Hasél  durante su detención por varios Mossos d Esquadra en los pasillos de la universidad.

El Estado español acusa al rapero de los delitos de “enaltecimiento del terrorismo, injurias contra la corona y las Instituciones”, y por ello le dictaron prisión por 9 meses; es el segundo rapero en ser juzgado por ello en los últimos años, el último había sido Valtónyc

Esta es la canción por la cual le dieron prisión a Hasél.

Con la llamada ‘Ley Mordaza’ instaurada en 2015 por el gobierno conservador del entonces presidente de España, Mariano Rajoy, se limitaron los derechos de los españoles, por ello las “injurias a la Corona” ameritan cárcel.

No voy a permitir que me dicten lo que tengo que decir, lo que tengo que pensar, lo que tengo que sentir, lo que tengo que decir, lo que tengo que hacer”, ha expresado Hasél.

Las protestas han levantado la indignación los jóvenes ante la captura del rapero que canta con dureza contra la corrupción de l a familia real de España.

El rey emérito Juan Carlos de Borbón recién se fugó del país luego que se destapó una trama de corrupción donde una amante le involucra en el lavado de dinero por más de 64 millones de euros con empresarios árabes.

Señalado por operar ‘negocios turbios’ el rey emérito de España -que abdicó al trono en favor de su hijo Felipe en junio de 2014-, ha preferido huir a dar explicaciones. Escudado por la inviolabilidad de su figura ha desatado la polarización en el país. Unos piden sea juzgado y otros que lo dejen en paz.

P