Canadá está en la mira internacional luego de conocerse la semana pasada que al menos 215 indígenas arrancados de las manos de sus padres para ser enviados a un orfanato del Estado donde los ‘educaron’ a palos, al final terminaron en fosas.

La semana pasada la tribu Tk’emlups te Secwepemc reveló el hallazgo de los restos de 215 estudiantes en un terreno de un orfanato-escuela operado por la Iglesia Católica en la comunidad de Kamloops, en la provincia de Columbia Británica. Y ahora Canadá y el mundo se han horrorizado.

Se calcula que en el tiempo en que operaron los 139 orfanatos-escuelas en Canadá se recluyó a la fuerza a poco más de 150 mil niños indígenas. Muchos de los cuales fueron abusados física, sexualmente y un número indeterminado terminó asesinado.

Como padre, no puedo imaginar cómo se sentiría que me quitaran a mis hijos. Y como primer ministro, estoy consternado por la vergonzosa política que robó a los niños indígenas de sus comunidades.

Piensen en sus comunidades que nunca los volvieron a ver. Piensen en sus esperanzas, sus sueños, su potencial, en todo lo que habrían logrado, en todo lo que se habrían convertido. Todo eso les fue arrebatado”, expuso ayer el primer ministro canadiense Justin Trudeau durante conferencia de prensa, según registra la agencia AFP.

La Kamloops Indian Residential School fue abierta a finales del siglo XIX para ‘integrar’ a los pueblos indígenas de Canadá al modelo británico, y funcionó de 1890 a 1969 bajo el dominio de la Iglesia Católica; como éste existieron otros 138 orfanatos-escuelas

El fin de semana se realizó una marcha indígena en memoria por los niños víctimas del genocidio racial en Canadá.

En los registros históricos del orfanato-escuela, donde se recluyó a niños indígenas arrancados de las manos de sus padres para ‘integrarlos’, se ha descubierto que existía evidencia previa de al menos 50 muertes, pero nunca se hizo nada, según ha revelado el diario Le Journal de Montreal.

La escuela del horror terminó por cerrar definitivamente en 1979, una década luego que el gobierno de Ottawa tomó el lugar de la Iglesia Católica para administrarlo.

Para el Primer Ministro Trudeau, un político progresista, la reconciliación con los pueblos nativos de Canadá ha sido una prioridad en su gobierno desde que llegó al poder en 2015. Actualmente los censos oficiales aseguran que existen poco más de 1.7 millones de indígenas en el país.

Canadá estará allí para apoyar a las comunidades indígenas a medida que descubramos el alcance de este trauma y tratemos de brindar oportunidades para que las familias y las comunidades se recuperen”, ofreció ayer Trudeau tras convocar a sus ministros para iniciar una investigación más profunda, apoyar a los sobrevivientes de los internados y a la comunidad indígena.

Como muestra de duelo el gobierno de Canadá ordenó el fin de semana bajar la bandera a media asta, mientras que comunidades indígenas marcharon este domingo para honrar la memoria de los niños muertos.

“(Las familias) merecen saber la verdad. Una investigación exhaustiva de todos los antiguos predios de escuelas residenciales podría conducir a más verdades del genocidio contra nuestro pueblo”, reclamó Perry Bellegarde, director nacional de la Asamblea de las Primeras Naciones al diario Globe and Mail.

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