El proceso electoral en puerta en Nicaragua se hunde en el descrédito internacional tras la detención arbitraria de opositores al régimen del dictador Daniel Ortega. Ayer la Unión Europea exigió la liberación de la periodista y candidata opositora presidencial Cristiana Chamarro.

Chamorro, hija de Violeta Barrios, ex presidenta de Nicaragua -quien derrotó a Daniel Ortega en 1990, durante su primer intento de relección-, está bajo prisión domiciliaria desde este miércoles, acusada por el gobierno de Ortega de los delitos de “gestión abusiva” y “falsedad ideológica” y presunto desvío de recursos.

Las acciones judiciales contra @chamorrocris (Chamorro Barrios) son incompatibles con un proceso electoral creíble, transparente y abierto a la oposición y sus candidatos.

La Unión Europea (UE) insta a que se la libere inmediatamente y se reviertan sin demora las medidas contra sus derechos”, expuso Peter Stano, portavoz comunitario de Exteriores de la UE, en su cuenta de Twitter.

Daniel Ortega y su esposa y vicepresidenta Rosa Murillo enfrentan desde 2018 un repudio general a su abusivo gobierno con protestas masivas que han terminado en represión, encarcelamientos, exilios y 328 muertes

La líder opositora Cristiana Chamorro permanece detenida e incomunicada por el gobierno de Daniel Ortega.

Tras anunciar su intención de competir por la presidencia de Nicaragua bajo la Alianza Ciudadanos por la Libertad (CxL), Cristiana Chamorro se colocó como la candidata favorita entre la población para las elecciones del próximo 7 de noviembre.

Lo que ha derivado en la detención arbitraria de Chamarro, quien permanece incomunicada y bajo una estricta vigilancia policíaca, ante el temor de Ortega por perder el control del gobierno que encabeza desde 2007, tras tres reelecciones consecutivas.  

Al repudio de la UE, previamente este miércoles la Organización de Estados Americanos (OEA) rechazó la prisión domiciliaria y la inhabilitación política de Cristiana Chamorro por parte del gobierno de Ortega.

Acciones como esta restan toda credibilidad política al Gobierno y a los organizadores del proceso electoral”, expresó la OEA en un comunicado tras mencionar que Nicaragua se enfila hacia las “peores elecciones posibles”.

Los señalamientos de la Comisión Internacional de Derechos Humanos (CIDH) contra la brutalidad del régimen de Ortega le han valido sanciones de varios tipos al gobierno de Nicaragua por parte de Estados Unidos, Canadá, Reino Unido y la Unión Europea además de una amplia condena internacional a su mandato.

Algo que no ha hecho mella en Ortega, quien se resiste a entregar el poder de manera pacífica y democrática.

Esa es la receta en toda la región: una vez que logran ganar elecciones, de una manera legítima, utilizan ese mandato para cambiar las reglas del juego y concentrar el poder. Ha sido la receta venezolana, pero podemos ir más allá y hablar incluso de la receta de (Alberto) Fujimori en Perú (….)

En el caso nicaragüense está puesta la mesa y no hay posibilidades de que la oposición, con las reglas de juego existentes, pueda ganar la elección a un dictador”, aseguró el catedrático Eduardo Gamarra, especialista en política latinoamericana en la Universidad Internacional de la Florida, en entrevista para el diario Voz de América .