Cuba prohíbe usar su nombre en espacios públicos y utilizar su imagen para levantar monumentos. Raúl Castro cumple así la última voluntad de su hermano Fidel.                                                                                                         

Los deseos de Fidel siguen siendo órdenes en Cuba. “Era su deseo que una vez fallecido, su nombre y su figura nunca fueran utilizados para denominar instituciones, plazas, parques, avenidas, calles u otros sitios públicos, ni erigidos en su memoria monumentos, bustos, estatuas y otras formas similares de tributo”, señaló Raúl Castro, según recoge el portal ‘Cuba Debate’. Dicho y hecho.

La Asamblea Nacional de Cuba aprobó por unanimidad la última voluntad de Fidel. La nueva ley prohíbe también el uso del nombre del Comandante “para cualquier tipo de condecoración, reconocimiento o título honorífico”. Ya en 1959, el Consejo de Ministros cubano aprobó una ley mediante la cual se estableció la prohibición de monumentos, estatuas y bustos para homenajear a personalidades nacionales no fallecidas.

La nueva ley no impide la producción artística y literaria, por lo que un artista podrá valerse de la figura de Fidel para crear una obra en cualquiera de las disciplinas artísticas

El gobierno cubano no limitará el uso de la figura o el nombre de Fidel en el ámbito cultural y artístico. Es decir, los autores podrán valerse de su figura para crear una obra en cualquiera de las manifestaciones, ya sea literatura, música, danza, cine o artes plásticas y aplicadas. Según Raúl Castro, también se prohibe “el uso de denominaciones, imágenes o alusiones de cualquier naturaleza referida a la figura del Comandante Fidel Castro Ruz para su utilización como marca u otros signos distintivos, nombre de dominio y diseños con fines comerciales o publicitarios”.

Tampoco se imponen limitaciones al uso de su iconografía e imágenes acumuladas en su trayectoria revolucionaria, en actos públicos, así como se mantendrán como hasta hoy sus fotos en centros de trabajo o de estudio, unidades militares e instituciones.

Claros síntomas de que, tras su muerte, casi todo sigue igual en la isla .

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