Ómicron una nueva “variante de preocupación”, como la clasificó ya la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha devuelto el terror al contagio y la muerte por coronavirus en todo el mundo.

Las fronteras de Estados Unidos, Canadá, Brasil, Reino Unido y los 27 países miembros de la Unión Europea están cerradas a partir de este lunes para los vuelos comerciales ida y vuelta a Sudáfrica y otros seis países africanos, ante el miedo de brotes de Omicron.

Ómicron representa el resultado de la desigualdad en la vacunación contra el Covid-19, pues África apenas ha logrado obtener un 7 por ciento del total de vacunas para una millonaria población en precariedad, mientras en los países ricos las personas se vacunan hasta tres veces.

Las alarmas que estallaron desde el jueves, al detectarse varios casos en Sudáfrica, provocaron un día luego paranoia y la caída de las bolsas de valores ante la noticia de una nueva variante de coronavirus con 30 mutaciones.

Hasta el fin de semana se habían detectado oficialmente algunos casos de Ómicron en Alemania, Bélgica, Dinamarca, Italia, Países Bajos, Reino Unido. Y Canadá.

Desde que inicio la pandemia se han detectado 11 mutaciones, 4 clasificadas como “preocupantes” y 7 como “materia de estudio”. Hoy están en la ‘lista negra’ las variantes: Alfa (Reino Unido) descubierta en septiembre de 2020 y presente ya en 164 países , Beta (Sudáfrica) detectada en octubre de 2020 y ya en 115 países,  Delta (India) identificada en marzo de 2021 y ya en 92 países, y Ómicron (África) recién identificada en noviembre de 2021.

La Unión Europea encabeza la lista de los países ricos con un 70 por ciento de su población inmunizada, Estados Unidos alcanza un 69 por ciento, mientras que en todo el continente africano apenas se ha logrado inmunizar al 7 por ciento de la población por el acaparamiento de vacunas

El primer gran efecto negativo del pánico mundial ante la variante Ómicron, ha sido la caída de las bolsas de valores y nuevamente la cancelación de vuelos internacionales.

Joe Phaahla, ministro de Salud de Sudáfrica, calificó la respuesta internacional contra su país, especialmente de Estados Unidos y la Unión Europea, como “draconiana” e “injustificada”.

Debemos de trabajar juntos en lugar de castigarnos unos a otros”, declaró el viernes en conferencia de prensa, según registró la agencia EFE.

Este domingo Angelique Coetzee, presidenta de la Asociación Médica de Sudáfrica, llamó a la calma en el mundo tras asegurar que los pacientes que han sido infectados por la variante Ómicron, denominada científicamente B.1.1.529, presentan síntomas leves y se recuperan sin necesidad de hospitalización.

Esto luego de haber atendido a varios pacientes infectados por la nueva variante, quienes presentaron, extendió la médico, un gran cansancio, dolor leve de cabeza, dolores musculares y picazón en la garganta. Coetzee detectó a Ómicron el 18 de noviembre y el 24 se dio a conocer al mundo el hallazgo.

Los síntomas son leves (…) Quizá en dos semanas estemos diciendo algo diferente”, comentó ayer Coetzee durante el programa de Andrew Marr, de la BBC de Londres, para tratar de atenuar el nuevo miedo colectivo ante Ómicron.