Como en una película apocalíptica, la ciudad de Guayaquil, Ecuador se ha convertido en el epicentro de un comportamiento humano aterrador.

Las calles de Guayaquil huelen a muerte. La gente ha comenzado literalmente a tirar fuera de sus viviendas a quienes fallecieron por coronavirus. Muchos ya no saben que más hacer pues el gobierno de Lenin Moreno no actúa.

Los guayaquileños ya no saben qué hacer con los cuerpos que se descomponen en las viviendas. Algunas familias llevan hasta cuatro días encerrados con los cadáveres de sus familiares y siguen en el listado para ser retirados por Medicina Legal”, reporta el diario guayaquileño El Universo.

Esta situación de desamparo ha derivado en protestas colectivas con hogueras de neumáticos, muebles y hasta ropa de los fallecidos en los suburbios. La gente amenaza incluso con quemar los cuerpos de los muertos que han sido arrojados a la calle.

El presidente Lenín Moreno, criticado por la lentitud de la actuación para enfrentar la pandemia, asegura que habrá entierro digno para todos los fallecidos por el coronavirus y que se atenderán las demandas de la población.

Colegas presidentes, no nos hagamos eco de las noticias falsas que tienen clara intencionalidad política. ¡Todos estamos haciendo esfuerzos en la lucha contra el #Covid19! La humanidad nos necesita unidos”, es el tuit cínico que hizo Moreno ayer por la tarde para llamar a sus homologos latinoamericanos, en un intento por socavar la crisis evidente en Guayaquil.

Ayer también Jorge Wated, presidente del directorio de BanEcuador y portavoz gubernamental de la emergencia sanitaria, aseguró que ya se han retirado en los últimos tres días 150 cadáveres de las calles de Guayaquil. Y alertó que la tragedia será mayor aún.

Los expertos médicos, lamentablemente, nos han dicho y estiman que fallecidos en estos meses llegarán entre 2500 a 3500 por COVID-19, solo en la provincia del Guayas. Para eso nos estamos preparando”, declaró Wated a través de un video montado en redes, tras reconocer los fallos del sistema forense que no se da abasto en un país donde se ha decretado el toque de queda durante 15 horas diarias.

Ecuador es, después de Estados Unidos, el segundo país en América con más casos de infección y muertes. Hasta el día de ayer sumaban 2 mil 748 contagios confirmados, aunque sobre los muertos por coronavirus no hay cifras claras aún

Las calles de Guayaquil se han convertido en un cementerio al aire libre. La gente arroja los cadáveres de gente que ha muerto por coronavirus ante la ineptitud del gobierno. y sus servicio forense .

El diario ecuatoriano El Universo asegura que tan sólo en Guayaquil hasta el pasado martes estaban registrados casi 450 cuerpos en lista de espera para ser retirados de las viviendas, mientras que en el registro de la Policía se han reportado más de 550 casos de fallecimiento en hogares desde el jueves de la semana pasada.

La muerte ha llegado también para cuatro periodistas que cubrían los hechos en la provincia de Guayas, mientras que 14 más permanecen asilados al haber dado positivo en el contagio, según informó este miércoles la Fundación Andina para la Observación y Estudios de Medios.

En Guayaquil, la gente se tomó al coronavirus como si fuera nada, seguía en las calles y hacía fiestas”, ha dicho al diario El Comercio el periodista peruano Herbert Holguín, al relatar la tragedia sanitaria que vive el país andino.

“Sí. Las personas envían a los diarios en los que trabajo mensajes denunciando esto, nos mandan fotos y videos diciendo en dónde están los muertos, pidiendo que los recojan. Usualmente es el hijo, la hija o un familiar que dice ‘mi papá, mi abuelo, está acá, hace dos días murió, nunca le hicieron las pruebas de coronavirus, pero tenía todos los síntomas y ahora lo tenemos tapado en un cuarto. Tenemos miedo. Nadie lo viene a recoger’. Les avisan a los policías pero como es un paciente potencialmente muerto por coronavirus ni se les acercan. Es tal cual.

Acá en Guayaquil están muriendo muchísimas personas, pero no entran al conteo oficial porque no han sido sometidas a las pruebas de coronavirus. Había pocas pruebas a nivel nacional, recién están llegando. Entonces hay gente que muere con todos los síntomas pero no entra a la contabilidad. Todo el sistema de salud ha colapsado”, relata Holguín en entrevista para El Comercio.

  • Fotos: Reuters
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