La represión militar en Mynamar se ha cobrado hasta el momento 18 vidas durante la protesta masiva de ayer contra el derrocamiento de Aung San Suu Kyi.

La Oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos en la ONU, que encabeza Michelle Bachelet, reveló que la brutal represión contra manifestantes opositores al golpe de Estado, dejó ayer 18 muertos y 30 heridos.

En varios lugares en todo el país, fuerzas policiales y militares se han enfrentado a manifestaciones pacíficas utilizando la fuerza letal y no letal que, según información fidedigna recibida por la Oficina, dejó al menos 18 muertos (…)

Al parecer, las muertes se debieron al fuego real disparado contra la multitud en Rangún, Dawei, Mandalay, Myeik, Bago y Pokokku. Parece ser que también se lanzó gas lacrimógeno en varios lugares, así como granadas aturdidoras, denunció en un comunicado este domingo la Alta Comisionada Bachelet.

El golpe de Estado ocurrió el pasado 1 de febrero tras un proceso electoral donde la Liga Nacional para la Democracia obtuvo el 86 por ciento de los votos contra sus rivales del Partido Unión, Solidaridad y Desarrollo, controlado por militares.

La versión de los militares es que ‘hubo fraude’, que no pudieron comprobar, y por ello se instaló una Junta Militar que ha instaurado nuevamente una dictadura de la que el país se había librado en la última década con la llegada de la democracia. La última y sangrienta dictadura abarcó de 1965 a 2011.

La Oficina de Alta Comisionada para los Derechos Humanos en la ONU condenó la violencia y ha hecho un llamado a los militares de Myanmar para que eviten usar la fuerza letal contra los manifestantes que protestan pacíficamente

Uno de los heridos tras los disparos de militares en la ciudad de Mandalay.

La matanza deliberada ha sido registrada por agencias de noticias como EFE, que entrevistó a uno de los manifestantes que presenció como un policía disparó a la cabeza de una persona en una protesta en Mandalay -la segunda ciudad más importante de Myanmar y donde se concentra la mayor parte de los opositores a la dictadura militar-.

Las escenas de militares disparando contra la gente han sido reflejadas también por medios locales de Myanmar que han dado cuenta de muertos y heridos durante las protestas de este domingo, además de abusos por el uso excesivo de la fuerza.

Las víctimas murieron tras ser “alcanzadas por disparos de munición real”, dijo a la agencia AFP el socorrista voluntario Pyae Zaw Hein. Los heridos recibieron impactos de balas de goma, según explicó el socorrista tras mencionar “puede haber muchas más víctimas porque seguimos recibiendo heridos”, en la ciudad de Rangún.

La policía comenzó a disparar desde que llegamos. No hubo mensajes de advertencia. Algunos manifestantes fueron heridos y otros se refugiaron en las casas de los vecinos del barrio”, declaró también a la AFP Amy Kyaw, una maestra de 29 años de la ciudad de Rangún.

En su informe Bachelet también denuncia que se tiene conocimiento de que 85 médicos y estudiantes y al menos siete periodistas que cubrían las protestas de este domingo fueron detenidos arbitrariamente.

La ONU estima que desde que se dio el golpe de Estado y comenzaron las protestas los militares han desaparecido hasta el momento a 1 mil personas.

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