El éxodo migrante de hondureños ha presentado una nueva situación de violencia este fin de semana.

Una nueva caravana de al menos 3 mil migrantes hondureños y salvadoreños ha ingresado a México en medio de una jornada de agresiones con palos y piedras por ciudadanos guatemaltecos. El domingo pasado se registró el enfrentamiento en el puente internacional Rodolfo Robles de la frontera México-Guatemala.

De acuerdo al diario guatemalteco Prensa Libre el problema derivó de un video que circuló en redes sociales desde el viernes, donde se observa a los migrantes –que ocupaban la plaza central de Ayutla, San Marcos- bailando y bebiendo, además de hacer sus necesidades al aire libre. Lo que enardeció a los pobladores.

Armados de palos y piedras los ciudadanos guatemaltecos comenzaron a echar a palos y pedradas a los migrantes que se vieron obligados a huir hacia el puente  fronterizo internacional Rodolfo Robles

Los migrantes hondureños fueron echados literalmente a palos y piedras de Guatemala.

El procurador de los Derechos Humanos, Jordán Rodas, ha reiterado el llamado a la autoridad migratoria de Guatemala para atender esta situación, ya que durante el éxodo masivo de migrantes no han brindado asistencia humanitaria. Ni existe un protocolo de atención.

Durante la huida algunos de los migrantes hondureños y salvadoreños respondieron igualmente con violencia a los guatemaltecos. Finalmente, calmados los ánimos, los cerca de 3 mil migrantes en éxodo fueron recibidos por las autoridades mexicanas del Instituto Nacional de Migración (INM) que alistan al registro oficial y la expedición de permisos temporales por un año que ha ofrecido a todos los migrantes centroamericanos el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Diversos reportes señalan que con esta nueva caravana ya suman al menos 10 mil migrantes centroamericanos acampando en las orillas del río Suchiate y los albergues de Ciudad Hidalgo, Chiapas, en espera de comenzar su viaje rumbo a Estados Unidos donde tienen la esperanza de que Trump les de asilo político.

El problema migratorio comienza nuevamente a calentar los ánimos en la fronteriza ciudad de Tijuana donde se van acumulando cada día más migrantes y problemas. En noviembre de 2018 ciudadanos de Tijuana  mostraron también, al igual que los guatemaltecos, en una marcha su rechazo abierto a los hondureños. Dos menores hondureños aparecieron luego asesinados.