Durante agosto México será la sede para que con la intermediación de Noruega la oposición y Nicolás Maduro puedan llegar a través del diálogo a tomar acuerdos que den fin a la crisis socio-política que enfrenta Venezuela desde el 2018.

A propuesta de Noruega se propone que México sea sede para llevar a cabo estas negociaciones y nosotros aceptamos (…) Son pláticas del gobierno de Venezuela y la oposición. Ojalá y se logre un acuerdo (…) Nosotros aceptamos porque lo que buscamos es que haya acuerdos y diálogos entre las partes”, informó el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.

La nueva sede de diálogo, tras los fracasos en Santo Domingo y Barbados, fue anunciada desde el mes pasado por integrantes de la oposición.

Decir que algo es inminente en Venezuela es caer en un error, porque incluso estando en el avión de camino a México todo puede saltar por los aires (…) Se están creando unas expectativas altamente contraproducentes”, reveló una fuente de oposición el pasado 30 de julio en entrevista al diario El País.

La mesa de negociaciones considera por parte de la oposición la liberación de presos políticos y elecciones libres y democráticas, y parte del chavismo el retomar el reconocimiento internacional gobierno de Maduro y el retiro de sanciones

La crisis socio-política en Venezuela ha obligado a una migración de millones de venezolanos que huyen de la represión y el hambre.

Con México como nueva sede para el diálogo entre las partes en conflicto, se abre también la posibilidad para la convalidación de Estados Unidos, que podría participar en las mesas de negociación a fin de cerrar acuerdos.

La emergencia es insostenible y nuestra gente clama una solución. Debemos hacer los esfuerzos para que el proceso de negociación que está por iniciar logre un Acuerdo, Venezuela lo necesita. Con condiciones para elecciones libres y justas y garantías para todos”, tuiteó ayer Juan Guaidó, principal líder opositor al que reconocen más de 50 países como presidente encargado de Venezuela.

Tanto Estados Unidos como la Unión Europea han coincidido en que puede darse un levantamiento progresivo a las sanciones contra Venezuela, si el gobierno de Nicolás Maduro acepta comicios libres y democráticos.