El gobierno de México ha virado de golpe hacia una solución más inmediata, y con alto riesgo, para obtener la vacuna anti-Covid pactando con Rusia.

AMLO ha decidido que México adquiera la vacuna rusa ‘Sputnik V’ que no ha completado la Fase 3 -necesaria para la aprobación de la OMS- y que en Argentina ya causa preocupación porque apostaron por ella en diciembre, pero aún no les llega la segunda dosis necesaria para la inmunidad.

La mañana del martes el presidente Andrés Manuel López Obrador, enfermo de Covid, pactó con su homólogo ruso Vladimir Putin la compra de 24 millones de dosis de la ‘Sputnik V’ que llegarán la próxima semana. Aunque dicha vacuna no está aprobada aún por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Por la noche de ayer, el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell -confinado por su contacto con el Presidente de México-, anunció en conferencia de prensa virtual que sólo faltan algunos “detalles” para que la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) apruebe el uso emergente de la vacuna rusa.

Antes de que llegue a territorio mexicano, tiene que tener como requisito la autorización de uso de emergencia”, expuso López-Gatell, quien se autodeclaró libre de Covid tras realizarse dos pruebas.

La primera dosis de la vacuna ‘Sputnik V’ es más fácil de elaborar, pero no la segunda -que es más inestable y- necesaria para garantizar la inmunidad; en conjunto ambas dosis, con virus inactivos distintos, generan una eficacia de 91.4 por ciento

Alberto Fernández, presidente de Argentina, al recibir la primera dosis de la vacuna rusa ‘Sputnik V’. Hoy su país se mantiene en vilo porque Rusia no entrega la segunda dosis necesaria para garantizar la inmunidad ante le Covid.

El conflicto que vive Argentina, al pactar con Rusia la compra de la ‘Sputnik V’, según reveló la agencia Reuters, es que el gobierno del peronista Alberto Fernández recibió el 29 de diciembre de 2020 el primer cargamento de 300 mil dosis, pero para que sea efectiva la inmunidad la segunda dosis debe aplicarse 21 días luego. Y es hora que la segunda dosis de la vacuna no llega.

Ayer la agencia AFP confirmó que el retraso tiene en ascuas al gobierno de Fernández, pues el cargamento prometido para el fin de semana no llegó. Algo que ya está provocando que la vacunación inicial no sirva de nada, pues el plazo para que la gente vacunada inicialmente reciba la segunda dosis está en el límite para lograr el efecto deseado.

Es cierto que los problemas tecnológicos persisten (…) Se produce más del primer componente por litro en biorreactores que de la segunda dosis”, afirmó a Reuters una fuente ligada a la fabricación de la vacuna rusa.

En agosto de 2020 Rusia anunció al mundo que había obtenido, antes que nadie, la vacuna conta el Covid. Pero lo que no presumió fue que apenas llegó a la Fase 2, de las tres necesarias para comprobar su efectividad.

No existen datos conocidos sobre la calidad, la eficacia y la seguridad de la vacuna rusa (…) la primera de las prioridades es la seguridad de los pacientes. La aprobación de la vacuna lo requiere (…)

No hay conocimientos suficientes de los ensayos clínicos para demostrar su eficacia y seguridad. Hay que demostrar que la relación utilización-riesgos de la vacuna es positiva antes de que sea difundida para un gran público”, declaró una portavoz del Ministerio de Salud de Alemania al grupo de prensa regional alemán RND, según reportó la agencia AFP -en agosto de 2020- tras el anuncio de Rusia.

Desde entonces no se han concretado los resultados de la Fase 3, por lo que la vacuna rusa sigue siendo netamente experimental, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y expertos internacionales en farmacéutica.

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