Guanajuato sigue siendo desde hace dos años uno de los estados con más muertes violentas provocadas por grupos ligados al narco, y al iniciar el 2021 ya se han presentado tres masacres en las ciudades de Celaya y León.

Guanajuato cerró el año 2020 con 20 masacres, el mayor número en el país, perpetradas por grupos delictivos ligados al narcotráfico. El iniciar el 2021 ya van tres más; en la última ocurrida ayer en Celaya los criminales asesinaron y quemaron hasta un bebé de 1 año.

La primera masacre del año en curso ocurrió en el municipio de León el pasado 4 de enero donde hombres armados asaltaron una vivienda y acribillaron a cinco personas en el lugar.  

La segunda masacre ocurrió cuatro días luego en la ciudad de Celaya, donde delincuentes con armas de asalto rafaguearon a nueve personas en un velorio. Y ayer por la madrugada nuevamente un grupo de criminales asesinó a tiros a una mujer, dos hombres y un bebé de 1 año en Celaya, para luego prender fuego a la vivienda, según ha informado la Guardia Nacional (GN) a la Fiscalía General del Estado (FGE).

Apenas el pasado 8 de enero la FGE informaba en su cuenta de Twitter, previo a la masacre en el velorio, de la detención de un segundo implicado en una de las masacres ocurridas en Guanajuato en julio de 2020 -en un verificentro de Celaya-.

Este fin de semana, tras la masacre de nueve personas en un velorio en Celaya, el diario The New York Times cuestiona en un reportaje que la política de seguridad nacional emprendida por el presidente Andrés Manuel López Obrador, de “abrazos y no balazos” a los narcos, ha fracasado.

La táctica de López Obrador de no enfrentar al narco, tiene al país hundido en una violencia peor a la que se registró en administraciones pasadas gobernadas por el PAN o el PRI. La creación y operación de 100 mil efectivos de la Guardia Nacional no ha dado los resultados esperados

En Irapuato se presentó, en julio de 2020, una de las más terribles masacres en el país con el asesinato de 27 jóvenes drogadictos internados en un anexo o centro de desintoxicación. Sicarios del Cártel de Santa Rosa de Lima resultaron ser los responsables.

En 2019, según los registros del Instituto Nacional de Geografía e Informática (INEGI), en México se registraron 36 mil 476 homicidios, una tasa de 29 homicidios por cada 100 mil habitantes.

El saldo rojo de México al cerrar el 2020 consideró el asesinato de un ex gobernador, seis periodistas, tres alcaldes en funciones, más de 500 policías y casi 3 mil 500 mujeres, según los datos oficiales del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), que de enero a noviembre registró un total 32 mil 759 homicidios en el país. Falta sumar lo ocurrido en diciembre.

Hasta noviembre de 2020, Guanajuato registró 4 mil 190 asesinatos o poco más de un 12 por ciento del total de las muertes violentas registradas en México.

La violencia en Guanajuato, sede del clúster automotriz más importante de Latinoamérica, sexta economía del país y uno de los estados más pacíficos otrora -aún gobernado por el PAN-, persiste desde 2018.

El origen del derramamiento de sangre se atribuye por las autoridades al choque permanente por el control del trasiego de drogas y el huachicol o robo de combustible, entre el Cártel Santa Rosa de Lima (CSRL) y el Cártel Jalisco Nuevo Generación (CJNG).

Con la detención de José Antonio Yepez (a) ‘El Marro’, líder del CSRL, en agosto de 2020, las autoridades estatales y federales estimaban que la violencia bajaría.

Pero lejos de menguar, la matanza se ha incrementado.

Predial 2021