El hartazgo de las mujeres contra las agresiones sexuales está tomando un giro inesperado en México. Una pancarta con la consigna ‘Si hoy no regreso a casa, me asesinó el gobierno que no hizo nada’ bien puede reflejar la rabia colectiva manifestada el fin de semana.

La última marcha multitudinaria en la Ciudad de México convocada por organizaciones civiles y grupos feministas puso a temblar al gobierno. Las mujeres protestaban por los recientes abusos sexuales de policías. La marcha tuvo réplicas en más de 30 ciudades del país y la embajada en Guatemala.

Durante la protesta de las mujeres, a la que se sumaron grupos reaccionarios, se desarrollaron dos agresiones a periodistas –uno fue golpeado en el rostro por un sujeto y a una reportera le quitaron el teléfono para arrojarlo al piso- y también hubo vandalización de instalaciones públicas.

La furia social en la Ciudad de México contra el gobierno capitalino que encabeza Claudia Sheinbaum, de Morena, se ha incrementado ante la filtración de videos, parciales, con los que la Procuraduría General de Justicia (PGJ) pretende desmentir a menor de edad que asegura fue violada por cuatro policías en Azcapotzalco.

Es lamentable que una práctica que tendría que ser erradicada de la Procuraduría, de pronto sea retomada por una administración que se dice, por lo menos en el discurso, distinta a la anterior, pero que lamentablemente está recurriendo a estas viejas prácticas”, reprochó Karla Michelle Salas, defensora y abogada experta en violencia de género, en entrevista a Sin Embargo, sobre las filtraciones de videos y la revictimización.

‘Nos están matando y tú no haces nada’  ‘No me Cuidan Me Violan’  ‘Si violan mujeres violamos sus leyes’  o ‘¿Quién nos cuida de la policía?’ fueron parte de las consignas en pancartas y pintas

Algunos grupos radicales aprovecharon la marcha para vandalizar y agredir.

Otro caso donde un policía violó a una menor de edad, en el interior de un museo, en pleno Centro Histórico, avivó las llamas de la inconformidad y una primera marcha el día 12 de agosto terminó con protestas afuera de la Secretaría de Seguridad, donde arrojaron diamantina púrpura a Jesús Orta, titular de la dependencia, y posteriormente en destrozos y pintas en las oficinas de la PGJ que cerró las puertas a las mujeres que protestaban por justicia para las menores violentadas sexualmente.

Hasta el momento los cuatro policías acusados de la violación a una menor en Azcapotzalco no han sido detenidos. La PGJ ha revelado que fallaron en el protocolo de atención para realizar las pruebas de violación y en guardar la identidad de la demandante; lo que ha provocado más furia social.

Entre los daños más visibles por las protestas del viernes están los destrozos provocados en la estación Insurgentes del Metrobús y los graffitis en el Ángel de la Independencia.

Claudia Sheinbaum, luego de la marcha y sus efectos, ofreció una conferencia de prensa donde aseguró que se descartó utilizar la fuerza pública para frenar a los grupos violentos, pues se habría provocado más violencia. Aunque durante la semana la regente de la Ciudad de México insistió en que no permitirían más destrozos e incluso ordenó abrir expedientes judiciales contra las mujeres que iniciaron las protestas el 12 de agosto y que dañaron las instalaciones de la PGJ.