El proceso judicial contra Emilio Lozoya Austin, ex director de Pemex, acusado por lavado de dinero y corrupción en los casos de Agronitrogenados y Odebrecht, ha terminado por ser sólo un ‘circo político’ más-.

El gobierno de AMLO ha pactado con Lozoya para que ‘cante’ a cambio de no ir a prisión, además de recibir trato especial durante el juicio que tiene visos de mero ‘circo político’ en vísperas de las elecciones intermedias de 2021. Ya obtuvo la libertad condicional.

Desde una cama VIP en el exclusivo Hospital Ángeles del Pedregal, Lozoya ha llevado ya dos audiencias -por los casos Agronitrogenados y Odebrecht- a través de videollamadas, donde se ha declarado inocente tras manifestar su “compromiso de colaborar con las autoridades”.

La forma en que se lleva a cabo el juicio a Lozoya, demuestra que logró un pacto con el gobierno federal para tener trato preferencial y evitar la prisión, a cambio de entregar a cómplices como el ex secretario de Hacienda, Luis Videgaray, brazo derecho del ex presidente Enrique Peña Nieto.

La Fiscalía General de la República (FGR) acusa a Lozoya de haber recibido 10.5 millones de pesos en ‘moches’ en 2012 por el corporativo brasileño Odebrecht, a cambio de obras públicas y cargos públicos cuando llegara al gobierno federal, dinero que se asegura fue usado en la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto.

Odebrecht sobornó a funcionarios de 10 países latinoamericanos a cambio de obras públicas y privilegios; en 2014 estalló el escándalo y desde entonces han caído desde presidentes hasta directivos, como Lozoya, involucrados en la trama de corrupción

Emilio Lozoya y Alonso Ancira en los tiempos felices donde orquestaban ‘negocios’ con dinero público.

El martes pasado Emilio Lozoya hizo sus primeras declaraciones donde se dijo inocente por la trama de corrupción del caso Agronitrogenados -que provocó la caída del ‘ex socio’ de Lozoya y poderoso empresario de Altos Hornos de México, Alonso Ancira, quien permanece en prisión- y aseguró que entregó ‘moches’ por 58.3 millones de pesos a políticos del PAN, en la Cámara de Diputados, para que aprobarán varias reformas.

Ayer miércoles volvió a declarar que es inocente de todo lo que le acusa la FGR, además de anticipar que denunciará a los “responsables”.

“(He sido) intimidado, presionado, influenciado e instrumentalizado (…) Señalaré a las personas responsables de estos hechos y los posibles beneficiarios de los mismos”, dijo Lozoya en su declaración, cuya transcripción fue entregada a medios de comunicación por el Consejo de la Judicatura Federal (CJF), que decidió que el juicio no sería público, ni con presencia de periodistas, para “evitar contagios por Covid-19”.

Aunque fue vinculado a proceso, y el juez federal que sigue ambos casos sólo ordenó que entregue su pasaporte y utilice un brazalete localizador para evitar que se vuelva a fugar del país. Además de concederle la libertad provisional.

Hasta el momento no hay claridad sobre el alcance y los beneficios que pactó Lozoya con el gobierno federal, pues el proceso judicial no es transparente.

El pacto con Lozoya fue aceptado veladamente por el presidente Andrés Manuel López Obrador la mañana de ayer, luego de definir a Lozoya como un “testigo colaborador” que recibe ciertas consideraciones a cambio de entregar información sobre cómo operaba los actos de corrupción la administración de Peña Nieto.

BICI