El presidente Andrés Manuel López Obrador se llena la boca de que ya “acabó” con la corrupción y la impunidad. Y Emilio Lozoya, se la cierra con sus acciones dejando en ridículo a un Presidente de México o la Fiscalía General que persigue a científicos y no a narcos; o personajes como el propio Lozoya.

Primero fueron Bartlett, Eréndira Sandoval y su esposo, la prima Felipa, los hermanos Pío y Martín López Obrador, las pruebas de que la impunidad y la corrupción en México siguen en pleno. Ahora Emilio Lozoya, ex director de Pemex, es el ‘nuevo’ ejemplo.

Lozoya, implicado en una trama de corrupción por el caso Odebrecht -y ahora en transferencias ilegales a mineras que explotan el litio en México, según ha relevado este lunes una investigación de Mexicanos contra la Corrupción- lleva más de un año y dos meses libre en México y este fin de semana fue captado departiendo con amigos en un lujoso restaurante chino en una zona exclusiva de la Ciudad de México.

La periodista Lourdes Mendoza captó en plena cena en el restaurante Hunan a Emilio Lozoya y difundió el hecho. Tras el escándalo, el restaurante desmintió el hecho acusando que fue “otro día” y no el domingo 10 de octubre cuando ocurrió la reunión.

Ante el descrédito en su contra la periodista Lourdes Mendoza retó al restaurante Hunan y todos los que la han atacado, a demostrar con pruebas, como ella las ofreció el domingo desde el lugar, que lo que dicen es verdad. Algo que no ha ocurrido hasta el momento

Emilio Lozoya fue captado en plena fiesta en un lujoso restaurante de la Ciudad de México este domingo.

Yo creo que es legal, pero inmoral el que se den estas cosas”, ha justificado el Presidente López sobre el hecho de que Lozoya, quien enfrenta varios procesos judiciales, sigue viviendo libre y rodeado de lujos por ser ‘testigo protegido’ del FGR.

Tras el escándalo y la presión mediática, la Fiscalía General de la República (FGR) informó que Lozoya tiene una prórroga hasta el 3 de noviembre para recabar pruebas a favor de sus dichos. Y asegura que con los datos que ha ofrecido Lozoya ya se logró “judicializar a un primer grupo de legisladores que recibieron sobornos millonarios para votar en favor de las pretensiones de Odebrecht”. Una verdad coja, pues en el Caso Lozoya el único preso es el ex senador panista Jorge Luis Lavalle, a quien aún no le pueden comprobar nada.

Esta semana el Presidente de México anunció que participará en el Consejo de la ONU para hablar sobre el “combate a la corrupción” el próximo 9 de noviembre en la sede del organismo internacional en Nueva York. Acción que el canciller Marcelo Ebrard se apresuró a celebrar diciendo que AMLO tiene autoridad “política y moral” para hablar del tema.

Sobre el tema de corrupción, se le reconoce al presidente López Obrador tener la autoridad política y moral para hablar del tema. Es de los pocos dirigentes del mundo que puede hablar de ese tema hoy; él sí puede hablar de eso”, aseguró Ebrard -quien está implicado en una trama de corrupción y negligencia por la caída de la Línea 12 del metro en la Ciudad de México-, en conferencia de prensa el día de ayer.

AMLO sólo ha combatido la corrupción y la impunidad en sus fantasías, la realidad se le muestra necia otra vez, con el Caso Lozoya como ejemplo evidente en turno.

La gran mentira es la que repite, como merolico todas las mañanas, el Presidente desde Palacio Nacional: ‘Ya no hay corrupción y se acabó la impunidad’ ”, escribió con sorna el columnista Salvador García Soto, del diario El Universal, como epílogo de la farsa que se vive en México.