Quemados vivos, apaleados hasta morir, apedreados o ahorcados son las formas más comunes del linchamiento en México. La furia social va en aumento.

Un informe especial presentado ayer por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y el Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, alerta que los linchamientos en México han aumentado en 2019 y no hay una respuesta del Estado para erradicar el fenómeno violento.

A lo largo de 263 páginas el Informe Especial sobre la Problemática de los Linchamientos en el Territorio Nacional concluye que este problema demuestra el fracaso del Estado para garantizar la seguridad en México.

El 69 % de los casos fueron por robo, el secuestro provocó el 11% de los casos y el abuso sexual un 7%. Los ‘focos rojos’, donde el linchamiento es parte de lo cotidiano, son Ciudad de México, Estado de México, Morelos y Puebla. En contraparte Los únicos estados donde no se han presentado linchamientos, al menos en el periodo que registra el informe, son Colima, Guanajuato y Zacatecas.

En conjunto, las expresiones de violencia colectiva o linchamientos ilustran la falta de capacidades del Estado, para mantener el monopolio legítimo del uso de la fuerza y el control sobre el territorio, garantizando la aplicación de la ley y la seguridad de la población, funciones primordiales no cumplidas, que son síntomas de una crisis de autoridad e institucionalidad.

Los linchamientos, en su gran mayoría, buscan como fin último expresado por sus protagonistas directos, la atención y solución al problema de la inseguridad ciudadana, aunque en realidad constituyan actos de desprecio y descalificación hacia las autoridades y la vigencia del Estado de Derecho”,  se expone en el informe.

En los primeros cinco meses de 2019 se han registrado 67 casos de linchamiento, con 107 víctimas

Las turbas que participan en los linchamientos son parte ya de lo cotidiano en México.

Conforme la información recabada, los linchamientos han presentado una tendencia constante de crecimiento en el país desde 2015. En 2016 el incremento respecto a 2015 fue del 37%; mientras que el 2018 presentó un claro repunte, con un aumento de 190% respecto a 2017, al pasar de 60 a 174 casos.

En cuanto a las personas víctimas de linchamiento, fallecidos y lesionados, el incremento en ese año fue del 146%, al pasar de 110 en 2017 a 271 en 2018. Si bien el estudio que hoy se presenta comprendió hasta 2018, los datos que se registran en 2019 confirman estas tendencias, ya que en los poco menos de 5 meses que han transcurrido, se han registrado 67 casos de linchamiento, con 107 víctimas, cifras que son relevantes, si consideramos que en 2018 se contabilizaron 174 casos, con 271 víctimas”, se extiende en el informe.

La brutalidad en México es una manifestación social permanente ante la falta de seguridad, por ello según datos de la Encuesta de Percepción sobre Seguridad Ciudadana y Convivencia Social (ENCOVE), el 77% de los encuestados afirmaron estar de acuerdo o totalmente de acuerdo en golpear a una persona 16 de 263 cuando es sorprendida en un acto delictivo y poco más de la mitad (58.1%) considera que se lo merecía.

Según los datos del informe, en los linchamientos registrados de 2015 a 2018 han participado de 10 a 50 personas en promedio y casi un 70 % han ocurrido en las calles.

No hay un reconocimiento oficial del fenómeno que lo tipifique, lo clasifique y procese para la formulación de estadísticas oficiales y de políticas públicas integrales enfocadas a la prevención, por lo que se concluye que las autoridades no han captado la verdadera dimensión de fondo de la problemática, toda vez que las investigaciones recientes en México se basan en información de tipo periodístico”, es parte de las conclusiones del informe.

El presidente Andrés Manuel López Obrador prometió hace un mes que en 6 meses bajará los niveles de inseguridad en México, una afirmación políticamente correcta –aunque sin ofrecer estrategia alguna- que contrasta con la realidad pues su gobierno, de enero a abril de 2019, registra los índices más altos de violencia y muerte en la historia contemporánea del país.