Lima, la capital de Perú, fue tomada por millares de manifestantes que acudieron de todas partes del país para exigir la dimisión de la presidenta Dina Boluarte. Y le prendieron fuego a inmuebles.

Las nuevas protestas multitudinarias en Lima dejaron como saldo preliminar dos muertos. Ante el caos por los enfrentamientos e incendios, la presidenta Dina Boluarte amenazó con seguir ejerciendo ‘mano dura’ contra los seguidores del expresidente Pedro Castillo, hoy preso tras un fallido autogolpe de Estado.

Los actos de violencia generados a lo largo de estos días de diciembre y ahora en enero no quedarán impunes. El Gobierno actuará dentro del marco de la Constitución y las leyes que ampara de manera estricta y firme.

Nuestra Dirección Nacional de Inteligencia está actuando con la firmeza que corresponde y prontamente estaremos, junto a la Fiscalía, verificando y abriendo las carpetas fiscales de aquellas personas que estén generando actos de violencia, destrozos de la propiedad privada y del Estado (…)

En sus protestas no hay ninguna agenda social que el país necesita, en sus protestas, son cosas que ustedes saben, están al margen de la ley, ustedes quieren quebrar el estado de derecho, ustedes quieren generar caos y desorden y, para dentro de ese caos y desorden, tomar el poder de la Nación”, expresó Boluarte en un discurso, en cadena nacional, junto a miembros de su Gabinete, según registra el diario peruano El Comercio.

A las protestas en la capital se sumó la toma simultánea de tres aeropuertos con saldo de dos muertos en las regiones de Arequipa y Puno, generándose un caos que mantiene vigente el estado de emergencia o toque de queda.

Hay 11 mil 800 efectivos en las calles (de Lima) para el control de disturbios, tenemos más de 120 camionetas y 49 vehículos militares, y también la participación de las fuerzas armadas. La policía está en alerta máxima“, informó el jefe de la Región Policial Lima, general Víctor Zanabría, según registran medios locales de Perú.  

Tras mes y medio de protestas el caos socio-político ha dejado en Perú al menos 55 muertos, bloqueos carreteros, destrozos de inmuebles, y permanentes enfrentamientos entre policías y manifestantes

Aspecto de uno de los enfrentamientos entre manifestantes y policías en las calles de Lima, la capital de Perú.

Las protestas contra el gobierno de Dina Boluarte, vicepresidenta bajo el mandado de Pedro Castillo e integrante del mismo partido de izquierda Perú Libre, comenzaron en diciembre pasado luego que Castillo fue condenado por un juez a 18 meses de prisión preventiva tras un fallido autogolpe de Estado el 7 de diciembre de 2022.

Después de la masacre en la región de Puno, la semana pasada, donde un enfrentamiento entre policías e indígenas dejó como saldo 19 muertos y 70 heridos además un policía calcinado vivo por los manifestantes, se instauró el estado de emergencia por un mes.

Ayer en las protestas multitudinarias en Lima los seguidores de Pedro Castillo exigieron además de la dimisión de Boluarte, la convocatoria para una nueva Asamblea Constituyente.

En mi propio país, las voces de los Andes, las voces de la mayoría han sido silenciadas. Hemos tenido que viajar a esta ciudad agresiva, a esta ciudad centralista, y decimos ‘Los Andes han descendido”, declaró a la agencia AP, Florencia Fernández, una abogada que reside en Cusco y que acudió como miles más a manifestarse en Lima.