Gustavo Aceves es un orgullo de México frente a la embestida permanente de Trump. Su ‘Lapidarium’ es una prueba más de que los mexicanos somos un pueblo fuerte y de largo aliento.

Esta serie de esculturas nació – primero como un proyecto en las aguas del río Níger, dentro de una barcaza rebosante de niños, mujeres y hombres errantes como el exilio del inmigrante y la expulsión a un mundo nuevo- para concretarse en 2009 como una invectiva a la xenofobia y el racismo rampante en los tiempos de la ‘modernidad líquida’ (dixit Bauman). Hoy ha logrado superar el objetivo de ser una simbolización de la unión entre el Viejo y el Nuevo Mundo con una bella metáfora del ‘Caballo de Troya’.

La poderosa obra de Aceves se suma al trabajo de artistas mexicanos que cierran la boca al megalómano e ignorante Trump

Gustavo Aceves

Gustavo Aceves es el primer mexicano, y el primer artista global, en exponer su obra en el corazón sagrado de Alemania después de 82 años, luego que en 1933 Hitler tomó el poder y anticipaba con ello el inició de la II Guerra Mundial.

Su obra se plantó frente la obra que corona con una cuadriga de cuatro hermosos caballos en bronce la Brandenburger Tor; en mayo del 2015 los corceles de Shcadow veían el galopar etéreo de los de Aceves. Un hito del arte mexicano.

Aceves nació en 1957 en la Ciudad de México y es un pintor y escultor autodidacto

Este poderoso artista mexicano se sabe que hoy vive en las playas de Pietrasanta, una pequeña localidad toscana a una hora de Florencia, en las costas del Mar Tirreno. No es gratuito, cercano a esta localidad están las canteras del mármol de Carrara donde grandes como Michelangelo, Vasari, Juan de Bolonia o Miró habitaron o se proveyeron de ideas y formas.

Los corceles de Aceves se manifiestan en mármol, hierro, resina y bronce. Y han sido concebidos y fabricados en un período de al menos seis años

El poeta alemán Hans Magnus Enzensberg define con precisión la metáfora amplificada de Aceves: ‘En cuanto a los bárbaros, no es necesario que esperemos su llegada;siempre han estado entre nosotros“. Un recordatorio de la Roma Imperial luchando contra los hijos de Odín. Y luego los hijos de Odín luchando contra todos. Una metáfora más de los exilios.

Como parte de su exquisita curaduría de la obra de Aceves que hoy ocupa el Coliseo Romano y también la atención del mundo, Francesco Buranelli, tutela fundamental durante muchos años de los Museos Vaticanos, explica qué significa la obra del artista mexicano con palabras poderosas.

Uno de los objetivos de ‘Lapidarium’ es poner de relieve el sufrimiento de los muchos millones de personas que viven con la inefable dificultad de la diáspora, que se mueven constantemente para sobrevivir. Al hacerlo, Aceves también nos invita a mirar nuestra propia historia difícil en Occidente – y reconocer que en parte, nuestra riqueza y logros culturales se derivan de la explotación de los demás-. ‘Lapidarium’ es un monumento a los “perdedores” en esa historia; Un espacio para reflexionar sobre lo que ya hemos tomado de aquellos que ahora buscan nuestra ayuda y un recordatorio para no repetir los horrores cometidos en el pasado“.

La exposición de Gustavo Aceves está programada para el 2018 en México. Luego de recorrer aún Pekín y haber pasado ya por las ciudades de la Europa dominante.

Antes de ello, Ruleta Rusa mx te contará la semana próxima una historia de Gustavo Aceves en la ciudad de León, Guanajuato.

  • Fotos: lapidarium.online/ Mario Basilio