El fin de semana la llamada ‘consulta popular’ organizada por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador se caracterizó por la quema de urnas, protestas y repudio en Morelos tras la muerte del activista Samir Flores.

¡Samir no murió. El gobierno lo mató!”, fue la frase de batalla con que activistas e indígenas de Morelos fustigaron a AMLO durante la llamada ‘consulta popular’, a la que opositores a la termoeléctrica calificaron de “amañada y a modo”. De acuerdo al gobierno federal 60 por ciento votó a favor y 40 por ciento en contra.

Denunciamos públicamente que la consulta sobre la termoeléctrica está amañada y a modo. No reconocemos el resultado y seguiremos con nuestra resistencia”, expresó Jorge Velázquez, del Frente de Pueblos en Defensa del Aire, la Tierra y el Agua, en entrevista con Ciro Gómez Leyva en Radiofórmula.

Las cifras oficiales señalan que 55 mil 715 personas votaron en la consulta el sábado y domingo; 33 mil 174 votaron por el SÍ y 22 mil 355 por el NO

Habitantes de Amilcingo, Morelos quemaron urnas y boletas de la llamada ‘consulta popular’ de AMLO, como muestra de rechazo.

Teníamos que enfrentar este asunto, se trata de una planta terminada (en 2017), con una inversión de alrededor de 25 mil millones de pesos, que no podíamos dejar que se convirtiera en chatarra”, justificó en su conferencia mañanera de ayer el presidente Andrés Manuel López Obrador.

El rechazo a la termoeléctrica se ha dado desde al menos siete años, donde incluso el propio López Obrador –en su etapa como candidato presidencial- fue un férreo opositor y crítico de la obra de la que dijo en 2014: “es como poner un basurero en Jesuralén”. Durante la consulta esa declaración, con su voz atronando en altavoces retumbó en diversos pueblos de Morelos.

Ahora como gobernante López Obrador impulsó, como lo hizo siendo ya presidente electo con la cancelación del NAIM y la construcción del Tren Maya, una nueva consulta para convalidar o no la obra.

El resultado, pese a favorecerle en los números oficiales que presenta su gobierno, ha sido un rechazo social que alcanzó su culmen con la quema de urnas y división entre ciudadanos.

En la cabecera del municipio de Temoac, fundado por el luchador social Vinh Flores, tío de Samir que enfrentó al Gobierno de Díaz Ordaz y también fue asesinado, mujeres arrebatan las boletas de quienes están en la mesa y las lanzan donde los hombres ya prendieron fuego.

‘¡La decisión está tomada…’, se alza el fuego, lloran. ‘…la consulta a la chingada!’ “, es parte del relato que hace el colectivo de periodistas Pie de Página sobre parte de la jornada donde se presentaron los disturbios.

Pese a los reclamos y señalamientos en su contra, AMLO resumió que se siente satisfecho por los resultados.

Esto es lo mejor, por eso estoy satisfecho, porque esto es mandar obedeciendo, que sea la gente la que decida, que sean los ciudadanos que decidan, no tratar de imponer, no ir a bloquear las casillas, tomar las casillas, quemar las urnas. Eso no”, sostuvo el Presidente de México en sus declaraciones a medios.

Aunque la muerte de Samir Flores es algo con lo que AMLO carga ya como una pesada losa.

Tecno