México para los mexicanos podría ser una nueva consigna ¿La razón? Los viejos territorios mexicanos que se anexó Estados Unidos en 1848 siguen llenos de paisanos que nunca se fueron. O que han regresado por generaciones.

Luego de breve y humillante guerra con Estados Unidos, en su primera etapa imperialista, México cedió casi la mitad de su territorio el 2 de febrero de 1848.

Los territorios que hoy son gran parte de Arizona, Nevada, California, Utah y Nuevo México pertenecieron a México

Texas fue un caso particular, pues aunque había una buena parte de población mexicana, declaró su independencia de México en 1836. Hecho que derivo en la guerra con Estados Unidos y las consecuencias de perder la mitad del territorio.

A 169 años de esos hechos las comunidades mexicanas han demostrado ser más duraderas que las fronteras. Los condados con mayor concentración de mexicanos (definidos por la etnia, en lugar de la ciudadanía) se superponen estrechamente con el área que perteneció a México antes de la gran toma de tierra de los gringos en 1848. Algunos son recién llegados; otros rastrean sus raíces mucho antes de que el mapa fuera rediseñado. No saltaron la frontera; la frontera los saltó, refiere The Economist en una breve pero ilustrativa noticia.

Los territorios arrebatados por Estados Unidos a México, siguen ocupados por mexicanos 169 años luego.

En marzo de este año Cuauhtémoc Cárdenas, fundador del PRD y ex candidato a la Presidencia de México, junto con el abogado Guillermo Hadam Prieto presentaron en Cuernavaca una propuesta para demandar a Estados Unidos y reclamar los territorios ocupados tras los tratados Guadalupe Hidalgo con los cuales se cedió la mitad del territorio.

De acuerdo al abogado Hadam, los tratados firmados por Antonio López de Santa Anna no tienen validez

La mayor de las pruebas de que esos acuerdos no son válidos, es el hecho de que en la primera oración del tratado Guadalupe Hidalgo, el ejército norteamericano admite que invadió nuestro país. Eso, firmar un acuerdo en ese contexto, hace que el acuerdo, el tratado en cuestión sea nulo de origen.

Usted ve invadida su casa por alguien. Ese alguien llega armado a su casa. Ya instalado en ella, le exige a usted que le firme un documento para hacerlo dueño de su propiedad. ¿Alguien realmente cree que ese acuerdo, que ese documento tiene validez, tiene legitimidad? Nadie. Es lo mismo que ocurrió con nuestro país y el vecino en 1848”, afirmó Guillermo Hamdan en una entrevista que apareció en la revista Proceso.

En la demanda se busca que el gobierno estadunidense devuelva al territorio mexicano la parte que le fue “arrebatada” en 1848: California, Nuevo México, Arizona, Nevada, Utah y partes de Colorado, Wyoming, Kansas y Oklahoma.

  • Ilustración: The Economist
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