“Quiero que me dejen en paz”, dijo la niña más famosa de México en su fiesta de 15 años. Una comedia mexicana que acabó mal. Un muerto y un herido, balance de este surrealista show mediático.             

No llegaron millones de personas. No hubo famosos. Pero sí un muerto que puso un trágico final al esperpento de esta broma viral que congregó a televisiones, radios y medios de toda la República. El bochornoso espectáculo protagonizado por esta familia de la comunidad de La Joya (San Luis Potosí), de apenas 200 habitantes, acabó mal. Un hombre murió y otro resultó herido tras atravesar la pista durante la carrera de caballos programada en la fiesta de cumpleaños de la quinceañera más famosa de México

Crescencio Ibarra, padre de la niña, organizó sin querer un show mediático sin precedentes al subir a Youtube una invitación abierta a la fiesta de quince años de su hija. Las redes hicieron el resto y un millón y medio de personas confirmaron su presencia. Al final los invitados no llegaron a 300 y es muy probable que hubiera más periodistas que familiares de la homenajeada.

El maquillador de la primera dama, Angélica Rivera, daba a las 10 de la mañana los últimos retoques a Rubí, según anunciaba el periódico ‘Milenio’, que ha dado un ‘minuto a minuto’ de la celebración y se convirtió en el periódico oficial de la fiesta de Rubí. Detrás todas las televisores devoraron horas con el tema. La misa se celebró entre empujones de la multitud congregada mientras familiares y amigos de la joven pedían calma.

“Quiero que por favor me dejen en paz”, exclamó Rubí, desesperada, antes de entrar a la Iglesia

Luego llegó el banquete, que Crescencio amenazó con cancelar si los medios seguían presionando a la joven. El menú: chilaquiles de mole de arroz y frijoles. Sencillo pero multitudinario. Y tras unos brindis y el baile todo estaba listo para la carrera de caballos, con un premio de unos 500 dólares para el ganador. Ahí se acabó de aguar la fiesta, que ya apuntaba mal desde el principio. Dos hombres cruzaron la pista y fueron arrollados. Uno murió y el otro se encuentra herido, según el informe que emitió la Fiscalía.

El fenómeno Rubí, un huracán mediático inventado por todos, pone de manifiesto uno de los problemas de la sociedad mexicana: su afición por desviar la atención de los graves problemas del país. La fiesta de una quinceañera se convirtió en la noticia de un final de año nefasto para México. Con una escalada exponencial de la inseguridad y una crisis económica a la vuelta de la esquina.

La fiesta de Rubí ya terminó. Pronto surgirá otro evento capaz de distraer a un país a la deriva.

  • Foto: Captura de imagen de Televisa