El gobierno de Daniel Ortega ha vuelto a la carga contra los ciudadanos. Este domingo tras una manifestación pacífica, se han presentado nuevos episodios de brutalidad policiaca contra los ciudadanos que se oponen al régimen.

Al menos 30 personas fueron detenidas, tras una serie de golpizas y abusos por parte de las fuerzas policíacas contra ciudadanos y periodistas, durante una manifestación pacífica por las calles de Managua contra el régimen opresor del dictador Daniel Ortega.

La marcha congregó a decenas de personas bajo la recién creada Unidad Nacional Azul y Blanco, un movimiento civil que aglutina a más de 40 organizaciones civiles

Nicaragua vive desde el mes de abril una serie de violentos episodios que suman al menos 325 muertos durante las protestas ciudadanas y estudiantiles contra Ortega, quien orilló a las revueltas con una reforma contra la salud pública de los nicaragüenses

Periodistas de los diarios La Prensa y El Nuevo Diario fueron detenidos, y más tarde liberados, además que un fotógrafo corresponsal de Reuters resultó lesionado tras la embestida policiaca. La líder del Movimiento Renovador Sandinista, Suypen Barahona fue detenida durante la marcha.

Desde el pasado 13 de octubre el gobierno de Ortega ha prohibido toda marcha, manifestación o movilizaciones en la vía pública que no cuente con el “permiso” de su gobierno. De lo contrario deben asumir las consecuencias del uso de la fuerza pública y el arresto. Esta medida se suma a la promulgación, en junio, de una ley antiterrorista, creada ex profeso para contener las manifestaciones multitudinarias que exigen la salida de Ortega.

Organismos internacionales como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), la Organización de Estados Americanos (OEA) y la propia ONU han señalado la brutal represión que viven los nicaragüenses.

Pese a las críticas y presiones internacionales, Ortega lejos de moderarse se convertido en un dictador que arremete con violencia contra su pueblo.